Desde Atotonico, en los Altos de Jalisco, visitamos Hacienda Patrón, el hogar de Tequila Patrón.
Fue en 1949 cuando se estableció la primera Norma regulatoria del tequila y para 1976, se otorgó la denominación de origen para el destilado que desde siempre ha sido un gran referente de nuestro país. Y es que como bien dicen: México y tequila van de la mano. Ello lo sabe muy bien Tequila Patrón, firma que desde 1989 ha sido un referente de la industria llevando el destila a todo el mundo y enalteciendo su legado. Y es que aunque actualmente en Méixco existen más de 240 destilerías, así como en el mundo hay más de mil marcas de tequila, resulta que Patr´on es la destilería más grande de todas. Además, Tequila Patrón mantiene un proceso artesanal mediante tahonas y molinos para presentar un producto del más alto nivel.

Hogar de una gran familia
Bajo este contexto visitamos la Hacienda Patrón, hogar de uno de los tequilas más vendidos en el mundo y que más que una compañía, se percibe como una gran familia. Aquí la gente se muestra feliz de formar parte de una marca que enaltece al país, teniendo siempre presente la importancia del origen, el respeto por los campos y su gente, los procesos artesanales, el legado milenario del destilado y, ante todo, un amor inmenso por México.

Desde los campos de agave en los Altos de Jalisco
Fue así como llegamos a los campos de agave en los que se cosecha el producto para la marca. Estos se ubican en una locación privilegiada en Los Altos de Jalisco que presenta una tierra roja y un clima más fresco que resulta ideal para el proceso de maduración del agave de Patrón, ya que lo hace ser mucho más dulce que el resto. En el lugar pudimos platicar con Rogelio Álvarez, maestro jimador, quien nos detalló muchos de los procesos del campo que permiten que el agave llegue en las mejores condiciones a la destilería, tales como que se deje madurar hasta llegar al punto ideal o jimarlo a detalle para evitar que los excedentes cambien el sabor del mismo.

La destilería, el hogar de la calidad
Más adelante visitamos la destilería, lugar al cual llegan los agaves listos para ingresar a los hornos, para luego pasar a las tahonas y molinos, a los tanques y finalmente ser destilados. Lo que pudimos comprobar durante la visita es que para Tequila Patrón, la calidad nunca se sacrificará. Aquí se cuida hasta el mínimo detalle para que el producto final sea el mejor. Aquí el tiempo no importa si de hacer las cosas con todo el cuidado se trata. Asímismo, pudimos ser testigos de los procesos de sustentabilidad que llevan a cabo tanto en el campo como en la destilería para mantener su compromiso con el medio ambiente.

Al final, pudimos comprobar cómo es que se lleva a cabo todo el proceso desde el campo, pasando por el destilado y hasta el empaquetado del producto, siendo miles de botellas las que se cierran en cada turno, para continuar siendo uno de los tequilas más grandes e importantes de México para México y para el mundo.
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