La gastronomía mexicana atraviesa uno de sus momentos más interesantes. Los restaurantes y los chefs siguen siendo protagonistas, pero cada vez resulta más evidente que las personas buscan en su comida una experiencia global. Los clientes buscan conexión, historias y momentos que valga la pena recordar. American Express ha descubierto este nicho del mercado y que hoy impulsa gran parte de su estrategia dentro de Dining, una de las plataformas más importantes para la marca a nivel global, es por ello que conversamos con Andreia Morelli, Chief Marketing Officer de American Express México sobre lo que tiene la financiera planeado para el mercado mexicano en el ámbito gastronómico.

“Salir a comer ya no significa solamente conseguir una reserva. También es elegir con quién vas a compartir tu tiempo. Qué lugar quieres conocer y qué historias quieres llevarte de una ciudad”, explica Andre durante nuestra conversación.
Para la marca, dining se ha convertido en uno de sus principales territorios de conexión con los tarjetahabientes, particularmente con una generación que cada vez valora más las experiencias que los objetos. “Dining es una de las áreas de pasión más importantes del segmento en el que operamos. Son momentos muy pensados, muy curados y con todo el cuidado que caracteriza a American Express.”
La palabra curaduría aparece varias veces durante la entrevista. Gran parte del trabajo detrás de las experiencias que desarrolla la marca consiste precisamente en identificar qué restaurantes, chefs, bares y proyectos están marcando conversación en un momento determinado. Y para hacerlo cuentan con una ventaja poco común: “El modelo de negocio de American Express es muy particular porque nosotros emitimos las tarjetas, pero también tenemos la relación con los establecimientos y operamos como red que conecta todo el ecosistema” nos cuenta Andreia. Esa posición les permite observar comportamientos, detectar tendencias y entender cómo cambian los hábitos de consumo prácticamente en tiempo real.

“Detectamos lugares que están creciendo rápidamente, establecimientos que generan conversación o que reciben una alta demanda. También observamos las solicitudes que llegan a nuestro servicio de concierge. Cuando muchos clientes preguntan por un mismo lugar, entendemos que existe interés genuino.”
Toda esa información termina alimentando proyectos como Platinum Nights, una de las plataformas gastronómicas más importantes de American Express en México. El concepto es tomar algunos de los espacios más interesantes de la ciudad y transformarlos durante una noche en una experiencia exclusiva para tarjetahabientes: “Pensamos en una noche diseñada para disfrutarse en buena compañía”.
La inspiración detrás del formato también viene respaldada por datos. Estudios realizados por American Express junto a Resy muestran que el 94% de las personas sale a comer principalmente para compartir tiempo con alguien más. Entre la Generación Z la cifra llega al 97%.
Las primeras ediciones de este año reflejan bastante bien esa filosofía. La temporada arrancará en Barde con un menú creado por Alexis Ayala acompañado por la propuesta de Aurita Cantina. Después llegará una colaboración entre Da Copa y Chow Chow House, uno de los proyectos que más conversación ha generado recientemente dentro de la escena gastronómica de la Ciudad de México.
Pero quizás el proyecto que mejor refleja la visión de American Express es The Box. The Box pone toda la atención en las personas detrás de la cocina. La experiencia reúne a los asistentes en una gran mesa mientras el chef cocina frente a ellos, comparte historias y explica el origen de cada platillo. “Lo que más me emociona de experiencias como The Box son las historias que surgen.”
Andre recuerda especialmente algunos momentos que terminaron superando cualquier expectativa. “He visto clientes salir llorando porque un chef preparó un platillo inspirado en su infancia y eso despertó recuerdos personales muy profundos. De pronto los asistentes empiezan a compartir historias, a conversar entre ellos y con el chef. Se genera una conexión muy difícil de replicar.”
Ese tipo de experiencias también han servido para observar cómo han cambiado las dinámicas sociales alrededor de la gastronomía, nos explica Andreia: “He notado una evolución muy clara. Antes muchos clientes no se sentían cómodos compartiendo mesa con desconocidos. Las nuevas generaciones disfrutan enormemente de estas dinámicas.”
La conversación inevitablemente termina mirando hacia adelante. Después de consolidar iniciativas como Platinum Nights y The Box, American Express ya trabaja en nuevas formas de construir experiencias alrededor de sus principales áreas de pasión.
“La clave está en crear experiencias irrepetibles y memorables” La gastronomía seguirá ocupando un lugar central dentro de esa estrategia. También vendrán nuevas apuestas relacionadas con el deporte, particularmente alrededor de la Fórmula 1 y otras propiedades globales donde la experiencia del espectador se ha convertido en una parte tan importante como el evento mismo. “Al final, lo que buscamos es entender cómo evoluciona el consumidor mexicano, qué está valorando y cómo podemos convertir esas tendencias en experiencias memorables” finaliza Andreia.
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