Lejos de seguir las tendencias musicales del momento, Jerry Velázquez decidió mirar hacia un género que lo ha acompañado desde siempre. El actor y cantante acaba de lanzar un EP de boleros originales con una propuesta muy personal: utilizar un sonido clásico para narrar historias de amor contemporáneas.
Creció en Mérida rodeado de este género y, con el paso del tiempo, encontró inspiración en una nueva generación de artistas que también lo han llevado al presente. “Me decidí por los boleros porque soy de Mérida y crecí escuchándolos. Últimamente exponentes como Daniel, Me Estás Matando, El Güey Coyote, José y El Toro, Tufic y Natalia Lafourcade han creado sus propios boleros y han encontrado en este género una forma de contar historias de amor contemporáneas, y eso es lo que yo hago con mis boleros originales: contar historias de amor entre hombres.”
Para Jerry, el bolero nunca dejó de ser vigente. Lo que cambia son las historias y las voces que hoy encuentran espacio dentro del género. “Creo que el amor es algo que, por más que el tiempo avance, sigue siendo una necesidad de los seres humanos.”
Esa idea también dio origen a Boleros para él, un espectáculo en el que revisita grandes clásicos desde una nueva perspectiva. Más que reinterpretar canciones, busca revelar el contexto con el que muchas personas de la comunidad LGBTQ+ conectaron durante décadas.
“Es un recorrido histórico por estas canciones. Habla de amores secretos, del peligro de amar a alguien más, del escándalo de amar a quien los demás creen que no deberías amar, del miedo de pecar. Eran canciones que, sin proponérselo, también terminaron convirtiéndose en himnos para la comunidad.”
Además de la música, Velázquez continúa consolidando una carrera que lo ha llevado por el teatro, el doblaje, la televisión y el cine. Para él, nunca ha existido la necesidad de elegir una sola faceta. “Desde hace mucho decidí que quería explorar cuanta faceta pudiera de mi expresión artística. Amo cantar, amo bailar, amo actuar y cualquier oportunidad que tenga para ejercer mi profesión la considero una bendición, un gran privilegio.”
Esa búsqueda constante también explica por qué disfruta enfrentarse a proyectos tan distintos como Siete Veces Adiós y Mentidrags. “No es lo mismo hacer teatro que doblaje, que cine, que cantar o hacer un musical. Me gusta estarme retando constantemente. El reto actoral es parte de lo que me mantiene motivado y de lo que me hace feliz como actor y como persona.”
Durante la conversación también habló sobre cómo vivió el Mes del Orgullo este año. Aunque reconoce la relevancia de que México sea sede del Mundial, considera que la conversación alrededor de la diversidad perdió visibilidad. “Este mes fue distinto. Se sintió que la predilección de las marcas y de todo el movimiento estuvo enfocada hacia el Mundial.” Aun así, cree que ambas conversaciones podían convivir. “Entiendo la importancia del Mundial y que probablemente pasen muchísimos años para que vuelva a suceder algo así. Sin embargo, sí creo que había formas de integrar el Pride y el fútbol. No se debió abandonar por completo la causa del Mes del Orgullo y la visibilidad.”
Mientras disfruta esta nueva etapa musical, Jerry ya piensa en el siguiente reto. Su mayor ilusión está en el cine, específicamente en personajes que le permitan explorar un registro dramático que pocas veces ha podido mostrar frente a las cámaras. “Tengo un sueño desde hace mucho: hacer cine que me rete, que cuente historias que me importan y donde pueda tener una oportunidad como actor dramático.” Ese deseo está más cerca de cumplirse de lo que imaginaba. “Afortunadamente hay un proyecto que está por comenzar en el que voy a poder hacer todo esto que llevo tanto tiempo esperando. Estoy muy emocionado por esta película, de la que ya más adelante les podré contar.”
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