¿Qué pasa con las historias que sabemos que existieron, pero de las que no quedó ninguna fotografía, ningún nombre y ningún registro?
Durante la Guerra Fría, la Ciudad de México fue uno de los escenarios donde se cruzaron las redes de espionaje de Estados Unidos, la Unión Soviética y el propio gobierno mexicano. Sabemos que agentes, informantes y colaboradores estuvieron presentes en la ciudad, pero cuando se trata de las mujeres que formaron parte de estas redes, la historia parece volverse mucho más silenciosa.
Es precisamente donde comienza “Los dados estaban cargados”, la nueva exposición de Valeria Arendar y Eleana Konstantellos, ganadoras de la segunda residencia de Leica Gallery Mexico City x Proyecto H.

La exposición parte de una pregunta: ¿cómo retratar a alguien que estuvo ahí cuando no existe una imagen que pueda demostrarlo?
En lugar de intentar encontrar una fotografía perdida o reconstruir una historia a partir de documentos oficiales, las artistas hacen algo diferente: imaginan. A través de una serie de fotografías, crean archivos que podrían haber existido y escenas que parecen pertenecer a un pasado que conocemos, pero que nunca podremos comprobar.
Las mujeres ocupan un espacio que durante mucho tiempo permaneció en segundo plano. No porque su participación pueda reconstruirse completamente, sino justamente porque su ausencia en los archivos también cuenta una historia.

“Los dados estaban cargados” no busca decirnos quiénes fueron esas mujeres ni ofrecer respuestas definitivas. Su fuerza está en imaginar sus posibles rostros, movimientos y vidas. Creando imágenes para aquello que no pudo ser fotografiado, convirtiendo los vacíos de la historia en un espacio para la imaginación.
Entre ficción, memoria y fotografía, la exposición nos recuerda que lo que no aparece en los archivos no necesariamente significa que nunca sucedió.
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