Ahora que Coachella llegó a su fin, la diferencia entre ambos fines de semana se vuelve evidente: el primero es más exceso, más prueba, más ruido visual; el segundo es para quienes ya entienden el ritmo del festival. Todo cambia ahí, desde los sets hasta los looks.
Lecciones de estilo
El styling del segundo fin de semana dejó claro que la estética del festival ya no vive en el exceso. Lo que dominó fue una mezcla entre boho y streetwear. Micro shorts con tops, vestidos ligeros casi transparentes y layers.
Los accesorios no podían faltar: cinturones, lentes gigantes, botas altas que elevan cualquier look sin hacerlo pesado. Todo bajo una lógica de “menos es más”.
La nostalgia como parte de Coachella
El momento más viral vino del set de Justin Bieber, cuando invitó a Billie Eilish al escenario durante “One Less Lonely Girl”. Billie, una de las artistas más grandes de su generación, apareció como fan. Emocionada, logró convertir la nostalgia en presente. El resto del show siguió esa línea de invitados y colaboraciones, pero ese momento con Billie fue el que definió todo el set.
Takeover Latino
El cierre de Karol G en el segundo fin de semana de Coachella se sintió como un takeover latino total, pero con invitados especiales. Peso Pluma fue una de las apariciones más comentadas, entrando para “Qlona” y cambiando por completo el show hacia un reggaetón más crudo y actual. Becky G volvió a subir al escenario para “Mamiii”, reforzando la conexión entre ambas Y el tercer movimiento clave fue J Balvin, que apareció para darle un giro más clásico al reggaetón con temas como “Ay Vamos” y “Ginza”, elevando el mood del cierre sin romper la fluidez del set.
Foto: Karol G at Coachella 2026CHRIS POLK
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