Los restaurantes Blanco Castelar y Blanco Colima, parte de Grupo Carolo, arrancan una nueva etapa con un menú renovado que ya está disponible en ambas sedes en Ciudad de México.
La idea no es cambiarlo todo, sino volver a lo que los hizo destacar: una cocina clara, bien ejecutada y donde el protagonista es el producto. De ahí viene su concepto de “plato blanco”: simple, limpio y enfocado en resaltar los sabores.

Con esta actualización, ambos espacios se consolidan como opciones para cualquier día, no solo ocasiones especiales. Su propuesta mezcla cocina internacional con toques mexicanos, algo que se nota especialmente en las botanas, más frescas y cercanas.
El menú mantiene clásicos de pescados, pastas y carnes, con buena ejecución y sin complicaciones. Entre los platillos que destacan están el tartar de atún, las empanadas de short rib, la alcachofa gratinada y el filete Wellington.

Para el chef ejecutivo Miguel Dávila, el lujo no está en el precio, sino en hacer las cosas bien: comida honesta, de calidad y que haga sentir bien a quien la prueba.
Al final, Blanco Castelar y Blanco Colima buscan eso: ser lugares a los que quieras regresar seguido, con una experiencia cuidada pero sin sentirse lejana. Una propuesta de alta cocina pensada también para el día a día.
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