Hay proyectos que nacen de una idea y otros que llevan años esperando el momento de convertirse en realidad. Para Marian Krawstor, Marok Beauty es una marca de belleza que reúne su experiencia creando contenido, su manera de entender el maquillaje y un nombre que la acompaña desde que era niña. Inspirada en la libertad de experimentar, la belleza individual y los paisajes de Sonora, Marok propone una forma de acercarse al maquillaje sin reglas ni estereotipos.

Después de tantos años creando contenido de belleza, probando productos y compartiendo recomendaciones, ¿qué sentías que hacía falta y qué querías ofrecer con Marok Beauty?
Sentía que hacían falta productos versátiles, que pudieran utilizarse de distintas maneras y que, además, incorporaran protección solar. Siempre he sido muy fan de ese tipo de productos, así que pensé que qué mejor que empezar a crearlos yo, a mi manera y con mis propios colores.
¿Qué fue lo más retador de pasar de probar y recomendar productos a convertirte en la persona que los desarrolla?
Creo que lo más retador fue aceptar que no todo va a ser perfecto y que tampoco tiene que serlo. A veces las cosas salen como tienen que salir, aunque uno piense que podrían estar mejor. También aprendí que se necesita mucha paciencia y que hay que estar dispuesta a superarse constantemente: descubrir qué funciona y qué no, entenderme, escucharme y, por supuesto, escuchar a mi audiencia. Lograr que todas esas partes se integraran en un mismo proyecto fue un gran reto, pero ahí vamos.
La marca parte de la idea de que no existe un solo rostro para la belleza. ¿Qué significa eso para ti y cómo lo tradujiste a los productos?
Para mí significa que siempre tienes que estar en transformación y encontrar distintas formas de expresarte. El maquillaje no está hecho para cubrirte ni para esconder algo de ti, sino para realzar tu creatividad y tu belleza. Cada persona tiene una belleza única y no existe una forma correcta de maquillarse ni reglas que debas seguir. Se trata de jugar, experimentar y utilizarlo como lo sientas.
Hablemos del nombre: ¿por qué elegiste Marok y cuál fue el proceso para llegar a él?
Marok es un nombre que inventé desde chiquita. Lo formé juntando partes de mis nombres: “Ma”, de Marian; “Ro”, de Rosas, y “K”, de Krawstor. Desde que estaba en el kínder lo escribía en todas partes, en mis cuadernos y en cualquier cosa que hacía. Si vendía limonadas o mangoneadas, les ponía “Limonadas Marok” o “Mangoneadas Marok”. Incluso, cuando construía las casas de mis Barbies, les ponía Casa Marok.
Siempre supe que quería hacer algo con ese nombre, aunque todavía no sabía qué. Cuando empecé a desarrollar la marca y surgió la necesidad de elegir uno, para mí fue muy sencillo: no tenía que pensarlo porque ya lo tenía.
¿Qué ha sido más difícil para ti: construir una comunidad alrededor de tu contenido o desarrollar una marca desde cero?
Definitivamente, construir una marca desde cero. Al final, quiero que Marok pueda sostenerse por sí sola y no únicamente porque sea mi marca. Creo que eso requiere mucho más esfuerzo y, además, es un mundo que no conocía. En cambio, la creación de contenido es algo que he ido construyendo durante los últimos seis años junto con mi comunidad. Desarrollar Marok fue empezar desde cero en un terreno completamente nuevo para mí.
Si pudieras hablar con la Marian que comenzó subiendo tutoriales de maquillaje a redes sociales, ¿qué le dirías al ver todo lo que has construido hoy?
Le diría que siga, que no se desanime y que todo es posible. Que literalmente todo lo que quiera lograr lo puede conseguir y que continúe trabajando como siempre lo ha hecho.
¿Qué te gustaría que una persona sintiera después de utilizar alguno de tus productos?
Me gustaría que se sintiera especial al verlos, al tocarlos, al olerlos y al utilizarlos. Esa fue una de las metas y visiones que tuve desde el principio: que usar Marok se sintiera como algo especial, pensado específicamente para cada persona.
¿Qué es lo que más te sorprende de todo lo que has logrado hasta ahora?
Creo que todo. Siempre estoy sorprendida con lo que va pasando; nunca doy nada por sentado.
Me sigo emocionando con cada cosa que llega, como si fuera la primera vez”.
Si pudieras resumir en una frase lo que quieres que Marok le recuerde a cada persona que utiliza sus productos, ¿cuál sería?
Que no necesitas encajar en ningún estereotipo. Siendo tú, eres perfecta. Lo importante es que te sientas cómoda en tu propia piel y contigo misma.
¿Qué parte de ti, desde un lugar más personal, está presente en este proyecto?
Mi niñez, definitivamente. También está muy presente el lugar de donde vengo. Me inspiré muchísimo en Sonora, en el desierto, el mar, el calor y la playa. Quería que la marca transmitiera esa sensación de verano, de un puerto como el lugar en el que crecí. Siento que mi infancia y mis recuerdos están muy presentes en toda la identidad de Marok.
¿Qué representa Marok en tu vida?
Representa todos esos miedos y todas las cosas que no me había atrevido a hacer, pero que siempre había soñado. Es un sueño muy grande que tenía desde que empecé y siento que marca un antes y un después en mi vida.
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