No es sorpresa que la música venezolana esté conquistando la industria latina, y entre una generación llena de talento, uno de nuestros nombres favoritos es, sin duda, Yorghaki. Su música tiene una energía que se contagia y una identidad que lo hace imposible de confundir.
Y aunque pareciera que su éxito y sus canciones llegaron a nuestros playlists de la noche a la mañana, la realidad es muy distinta. Detrás de este momento hay más de una década de trabajo, experimentación y, sobre todo, una búsqueda por encontrar su propio sonido.


“La música siempre estuvo ahí. Empecé con una guitarra, creando sonidos y canciones, hasta que entendí que no quería hacer otra cosa. Fueron 11 años haciendo música como un loco hasta encontrar un sonido que me gustara de verdad”, nos cuenta sobre un camino que hoy lo tiene viviendo uno de los momentos más emocionantes de su carrera.
Ahora llega con Antes de que sea tarde, un disco que no solo refleja el artista que es hoy, sino que probablemente solo podía existir después de todos esos años haciendo música. Experiencia, seguridad y libertad creativa se juntan en un proyecto en el que Yorghaki se permite explorar algo nuevo y diferente.
“Después de La Ciudad me di cuenta de que tenía una plataforma desde donde podía decir: ‘Ahora puedo hacer lo que quiero hacer y sé que soy bueno’. Pero eso me lo dieron los años”.
Y esa seguridad es la que lo lleva ahora a ponerse al frente de su propio proyecto, mostrando una faceta mucho más personal. “Después de tantos años haciendo música, por fin llegó el momento de disfrutar hacer un disco solo”.
Antes de que sea tarde mezcla esa energía que tanto nos gusta de Yorghaki con un lado más honesto e incluso introspectivo. Pero detrás del título hay una idea mucho más sencilla y poderosa: no quedarse con las ganas de vivir nada.
“No quería llegar a los 60 años y decir: ‘Nunca canté y esto era algo que me gustaba’. No quería arrepentirme y preguntarme qué hubiese pasado si lo hubiera hecho”.
Porque para Yorghaki atreverse también significa entender que no siempre existe el momento perfecto. Hay cosas que simplemente hay que hacer. “No puedes andar arrepentido de las cosas que no hiciste”, dice.
Y esa filosofía se siente no solo en el álbum, sino también en él. Hay algo contagioso en la seguridad y energía con la que habla de lo que hace y de todo lo que todavía quiere experimentar. Cuando le preguntamos qué le sigue dando miedo en su carrera, ni siquiera lo piensa demasiado:

“Miedo, no. Yo no tengo miedo a nada”.
Quizá por eso esta nueva faceta le queda tan bien. Yorghaki se siente libre, seguro y en su mejor momento, pero con la emoción de alguien que todavía tiene muchísimo por descubrir. Más música, conciertos, colaboraciones, nuevos proyectos… hay muchísimo por hacer y él tiene todas las ganas de explorarlo.
También forma parte de un momento muy especial para Venezuela. Una generación de artistas que no solo está encontrando su lugar dentro de la música latina, sino que ha aprendido a crecer junta.
“Hay muchos artistas increíbles, pero siempre se ha necesitado tiempo para que crezca la camaradería”, explica. Hoy siente que ese tiempo finalmente llegó: “Estamos unidos, estamos gozando, porque estamos todos en un mismo espíritu”.
Y cuando le preguntamos directamente si Venezuela está viviendo su momento, su respuesta fue tan segura como divertida:
“Yo creo que estamos dominando la música”.


Dentro de su recorrido, La Ciudad marcó un momento importante para llevar su música a nuevos públicos, pero hoy Yorghaki está aprovechando todo ese camino para descubrir hasta dónde puede llegar. Y después de escucharlo hablar sobre el futuro, queda claro que apenas está empezando a explorar todo lo que quiere hacer.
México también se ha convertido en parte de ese recorrido. Aunque no es su primera vez en el país, sigue encontrando aquí algo que se siente familiar. “Al final somos latinos y tenemos ese calor de casa, esa familiaridad y ese cariño”.
Y sobre el público mexicano lo tiene todavía más claro: “La gente en México es muy cariñosa. Por todos los lugares a los que he ido he sentido eso”.
Pero si hubiera que quedarse con una sola idea después de conocer a Yorghaki, sería la misma que atraviesa todo Antes de que sea tarde: hay que atreverse.
“Siempre trato de invitar a la gente a que se atreva, que no tenga miedo de intentar cosas nuevas, que aproveche el tiempo antes de que se acabe, que viva en el presente, que viva en el ahora”.

Créditos:
Realización: Axel Ruíz, Daniela Alazraki
Entrevista: Daniela Alazraki
Video: Alejandro Céspedes
Foto: Iñaki Varela
Agradecimiento especial: Israel Vázquez
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