Fatima Bosch
Fotos: Roger Vekstein
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Fátima Bosch: la corona como plataforma para servir

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En el marco de una nueva edición de Miss Universe México, conversamos con Fátima Bosch sobre el sentido profundo de su reinado: la filantropía, las causas que ha impulsado, el vínculo con la gente, la disciplina que exige una agenda global y la convicción de usar la visibilidad para ayudar a los demás.

En medio de la conversación pública que vuelve a encenderse alrededor de Miss Universe México, vale la pena mirar hacia la mujer que hoy porta la corona y, sobre todo, hacia la forma en que ha decidido habitarla. Más allá del brillo, la exposición y los viajes, Fátima Bosch ha querido entender su reinado como una plataforma de servicio: una oportunidad para amplificar causas, tocar vidas y poner su voz al servicio de quienes más lo necesitan. En esta charla con The Editorial, Fátima hace un recuento de lo que ha significado este camino, habla de las causas sociales que la atraviesan desde hace años, del amor que recibe alrededor del mundo, de la exigencia cotidiana que implica representar a su país y de la convicción que, dice, ha guiado cada uno de sus pasos: usar la corona para transformar la vida de los demás.

Total look: Dolce&Gabbana

¿El mayor reto en tu reinado?
Bueno, francamente he tenido muchísimos retos a lo largo de esta preciosa experiencia, que me han ayudado muchísimo a centrarme más, a crecer como mujer en muchas áreas. Y creo que más que un reto sería no perder quién soy y siempre tener coherencia con lo que digo y lo que hago, mantenerme fiel a mí misma siempre.

¿La mayor satisfacción que has tenido hasta ahora?
Es un honor y un privilegio para mí ser Miss Universo, pero creo que la mayor satisfacción y lo que llena el corazón es ver a cuántas personas has podido ayudar, cuántos corazones has podido tocar, que te comprometiste por causas y lograste cumplir con las cosas que prometiste. Yo creo que el cariño de la gente, el saber que a lo mejor algo que dije, una plática que di, cualquier cosa les hizo sentido, para mí es lo más hermoso que te llevas de esta experiencia. El cariño de las personas y cuántos corazones pudiste tocar.

Cada Miss Universo le pone algo propio a la corona. ¿Qué consideras tú que le has puesto a este título?
Bueno, no sé, no sé qué le he puesto yo a la corona, lo único que sé es que he seguido con el propósito que sé que Dios puso en mi corazón, que es usar esa corona para servir a los demás. Y siempre lo repito, para llevar luz a los lugares donde solo había obscuridad. Y se ha logrado, gracias a Dios. Y bueno, siempre actuar desde el alma y desde el corazón, creo que es lo que me ha ayudado a poder seguir concentrada en todo esto.

Vestido: Guess / Joyería: Pandora

¿Qué nos puedes platicar de las causas que estás apoyando?
Este año cumplo 11 años, ayudando a los niños con cáncer del Hospital del Niño en Tabasco. Es una causa la cual desde los 14 años me comprometí. También he apoyado a grupos de inmigrantes, mujeres en estado de vulnerabilidad y bueno, también me encantan los animales. Creo que no hay una sola causa que yo podría decirte que es la única en la que me quiero enfocar y en la que me he enfocado, porque hay muchísima necesidad en todo el mundo. Entonces, al país que vamos, siempre nos gusta investigar antes de llegar qué es lo que necesitan, qué podemos apoyar y vamos y nos involucramos en la causa que sea más importante en el país al que vamos.

Entonces actualmente tenemos una agenda muy apretada en la cual tenemos que cumplir con muchos compromisos, pero sin quitar el dedo del renglón que yo estoy aquí para servir a Dios y para hacer filantropía.

¿Cómo es un día normal en la vida de Fátima Bosch?
Un día normal en mi vida siempre es despertarme, meditar, agradecer, hacer ejercicio, ir a trabajar, pasar tiempo con mi familia, pero eso se acabó desde que gané Miss Universo. Y bueno, todo tiene una responsabilidad y siempre que quieres algo hay un precio al cual pagar. Entonces tienes que tener responsabilidad y convicción de siempre seguir.

¿En qué estás concentrada de cara a lo que sigue en tu reinado?
Mi agenda naturalmente la lleva Miss Universo, entonces ellos ya tienen todas las actividades, todos los viajes. Es una agenda que no puedo decir las actividades porque es confidencial, pero yo sigo concentrada en lo mismo, que a país que vaya a ayudar y seguirme involucrando en las causas que se necesitan y también en ser una voz para las personas que todavía no son escuchadas. Entonces yo sé que Dios siempre me va poniendo en el camino qué es lo que tengo que hacer y seguiré confiada en eso y trabajando duro.

Vestido: Amiri

Más allá de la corona, ¿te gustaría seguir con tus proyectos filantrópicos?
Para mí, más importante que la corona es la filantropía. Y yo justamente decidí participar en Miss Universo porque yo sabía que esta plataforma era la indicada para poder exponenciar todas esas causas que necesitan ser escuchadas, para poder tener un foro más abierto, para usar mi voz para las cosas en las que creo.

Yo creo que Dios puso un propósito y una semilla en mi corazón desde que estaba muy chica, que es servir a los demás. Tengo muchos sueños que sé que los voy a ir logrando, pero siempre de la mano va a estar la filantropía, porque es lo que a mí me hace sentir viva y sé que es lo que Dios quiere de mí. Entonces eso es algo no negociable en mi vida, que no importa qué edad tenga, no importa dónde esté, no importa a qué me dedique, es para lo que yo vivo y es lo que siempre voy a seguir haciendo.

Tienes un fandom muy particular y muy entregado. ¿Cómo te ha impactado ese cariño?
Más que vivir lo de las redes sociales, lo vivo en la realidad y a mí me llena el corazón llegar a un país y que haya una niña con una caja llena de cartas de chavos y chavas de diferentes países; me dan peluches, mil cosas que me da una ternura porque ellos mismos las hacen y yo leo todas sus cartas, o sea, de verdad, a mí me dan el bonche de cartas y yo durmiendo a las cuatro de la mañana y yo voy leyendo. Y luego me cuentan historias de que cortaron con el novio, yo amo, o sea, me encanta.

Y señoras de todas las edades se me acercan a darme un abrazo, no solamente en México, sino en todo el mundo y a mí eso es lo que me llena el corazón. Hay mucha gente que se emociona mucho y llora y de verdad yo cada muestra de cariño que me dan lo tomo con muchísimo amor y para mí siempre es un gusto saludarlos, platicar con ellos, abrazarlos, porque es un amor que tú no hiciste nada para merecerlo y que la gente sea tan linda…

¿Qué ha cambiado en tu vida desde que te convertiste en Miss Universo?
Me ha cambiado la vida en el sentido que ahora mi vida es pública y que ahora todos los ojos están en ti viendo qué haces, cómo respiras y eso es algo que todavía estoy aprendiendo a manejar porque de un día a otro es algo muy cañón que te conozcan a nivel mundial y que a lo mejor tú estés en Turquía echándote un hot dog y te empiecen a grabar y sí, como que sí te saca de onda.

La otra vez estaba yo con el productor de Miss Universo, me puse una hoodie, no make up, vine yo caminando y una chava me pidió una foto y le digo, me reconoce. O sea, tú no dimensionas, tú piensas que poniéndote una hoodie ya nadie te vio, o sea, como que todo me hace falta dimensionar, pero más que cambiarme la vida, te cambian los horarios, la responsabilidad, pero yo creo que más que cambiar mi vida, a mí me gustó usar esa corona para cambiar la vida de los demás, creo que ahí está la clave de todo.

Han sido unos meses increíbles y sigo comprometida para hacer, bueno, tratar de hacer un buen trabajo para que las personas que confían en mí se sientan orgullosas de mí.

Más que un recuento de agenda, logros o apariciones, la conversación con Fátima Bosch deja ver la estructura interna con la que ha decidido sostener su reinado: disciplina, fe, conciencia del privilegio y una idea muy clara de para qué sirve la visibilidad. En su caso, la corona no aparece como un punto de llegada, sino como una herramienta. Una plataforma para llevar luz, como ella misma dice, a lugares donde hace falta ser escuchados. Y quizá ahí está la clave de su paso por Miss Universo: en haber entendido que el verdadero peso de una corona no está en lo que representa para quien la porta, sino en lo que puede hacer por los demás.

Entrevista: María del Mar Barrientos

Realización: Jorge Alférez

Fotógrafo: Roger Vekstein

Video: Israel Hernández 

Styling: Axel Ruiz

Maquillaje: Marioly Torres para @bl_artists

Peinado: Javi Vasquez para @bl_artists

Locación: Casa Margarita

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