Cada aroma tiene el poder de transportarnos a un momento, una persona o un lugar. Esa idea fue la que dio origen a Cyprès, una marca que ha convertido las experiencias sensoriales en su sello distintivo. Inspirado por la naturaleza y la riqueza de México, David Folgoas ha construido un proyecto donde la creatividad, la hospitalidad y la sostenibilidad se encuentran para crear recuerdos que permanecen mucho después de abandonar un espacio.

¿Qué te inspiró a crear Cyprès?
La verdad es que no fue algo planeado. Llegué a México en 2014, justamente el 31 de octubre, durante Día de Muertos. Mi intención al venir era explorar si existía mercado para una marca en México. Llegué primero a Playa del Carmen y después pasé unos días en Tulum. Ahí fue donde todo cambió.
Estando en la selva tuve una experiencia muy particular. Empecé a soñar constantemente con la idea de crear una marca de productos naturales y biodegradables para proteger el medio ambiente en México. Al principio me preguntaba qué significaban esos sueños, pero conforme investigué el mercado entendí que también existía una oportunidad de negocio.
En ese momento Tulum estaba viviendo un gran auge con la llegada de hoteles boutique y nuevos desarrollos. Me di cuenta de que había una necesidad de ofrecer amenidades de mayor calidad, con aromas distintos y una propuesta diferente a la que existía en ese entonces.
Así nació Cyprès. Comencé trabajando en Riviera Maya, después en Cancún y poco a poco llegamos a Ciudad de México. Fue una mezcla entre intuición, inspiración y la oportunidad de construir algo distinto.
Lo que hoy nos diferencia es que desarrollamos creaciones olfativas inspiradas en México. Trabajamos con notas como cacao, barro, pitahaya morada, habanero o ingredientes que conectan con la arquitectura y el entorno de cada hotel o restaurante, para que el huésped viva una experiencia completamente inmersiva.
¿Cómo ha sido el proceso de crear una identidad olfativa para cada espacio?
En realidad comienza escuchando al cliente.
Trabajo directamente con los dueños o gerentes de hoteles y restaurantes. Ellos me comparten renders, quién diseñó el proyecto, dónde está ubicado, cuál es el concepto arquitectónico y qué tipo de experiencia quieren transmitir.
Con toda esa información desarrollo dos o tres propuestas olfativas para que puedan elegir la que mejor representa su esencia.
Muchos hoteles boutique buscan algo completamente original. No quieren los aromas tradicionales que ya conocemos, como el té blanco o la verbena. Buscan que su identidad también se comunique a través del olfato.
Ese es justamente nuestro trabajo: crear una esencia que sea única para cada lugar.
Después de tantos años emprendiendo, ¿cuál ha sido la mayor lección que has aprendido?
Creo que la principal ha sido la paciencia.
Cuando llegué a México este tipo de productos todavía no eran tan conocidos. En Europa y Estados Unidos los productos naturales y biodegradables ya tenían muchos años en el mercado, pero aquí todavía existía mucha resistencia.
Muchas personas únicamente comparaban el precio y no entendían el valor detrás de un producto elaborado con ingredientes naturales.
Durante años ha sido un trabajo de mucha pedagogía: explicar una y otra vez por qué es importante elegir productos biodegradables, cuáles son sus beneficios y por qué representan una mejor opción para el medio ambiente.
Hoy las cosas han cambiado mucho y cada vez más hoteles buscan este tipo de soluciones, pero todavía seguimos haciendo esa labor de concientización.
¿Qué emoción buscas despertar en quienes conocen Cyprès?
Lo que quiero es que las personas recuerden el lugar gracias a su aroma.
Cuando un huésped sale de un hotel y tiempo después nos busca para preguntarnos dónde puede comprar ese aroma porque quiere volver a sentir esa experiencia, sé que cumplimos nuestra misión.
Eso significa que logramos crear un recuerdo.
Nuestro objetivo es que, desde el momento en que alguien entra a un hotel o un restaurante, sienta que está viviendo algo diferente, algo que no encontrará en otro sitio.
El aroma es el último detalle que completa toda esa experiencia.

¿Qué es lo que más disfrutas de Cyprès?
Me gusta mucho el proceso creativo.
Siempre estamos desarrollando nuevos productos, nuevas fragancias y buscando maneras de innovar.
También disfruto conquistar nuevos clientes y transmitirles la importancia de utilizar productos naturales y biodegradables.
Ser emprendedor no es sencillo. Hay muchos retos todos los días, pero también es muy satisfactorio ver cómo una idea termina convirtiéndose en una experiencia que disfrutan miles de personas.
Has dedicado tu carrera a crear recuerdos a través de los aromas. ¿Cómo te gustaría que las personas recordaran a Cyprès en el futuro?
Me gustaría que la marca permaneciera.
Creo que el mejor reconocimiento es que tengo clientes que llevan más de diez años trabajando con nosotros y nunca han querido cambiar su identidad olfativa.
Eso significa que logramos crear algo que realmente los representa.
Los aromas son recuerdos, y saber que esos recuerdos permanecen con las personas es, para mí, el mayor éxito”.
¿Cómo definirías el éxito?
Para mí el éxito es ver terminado todo el proceso.
Desde la idea inicial hasta el desarrollo de la fórmula, las pruebas de estabilidad, la producción y finalmente llegar al cliente.
Muchas veces las personas solamente ven el producto final, pero detrás hay meses de investigación, creatividad y desarrollo.
Cuando todo ese trabajo termina convirtiéndose en una experiencia memorable para alguien, ahí siento que realmente hubo éxito.
Después de todo este recorrido, ¿qué es lo que más te sorprende de lo que has logrado?
Que sigo aprendiendo todos los días.
No soy químico ni perfumista de formación, pero he desarrollado una sensibilidad para combinar aromas y crear nuevas propuestas.
Con los años también he aprendido mucho sobre formulación, estabilidad de productos y desarrollo de nuevas líneas.
La creatividad nunca se detiene.
Por ejemplo, nuestra colección Prestige nació porque sentía que un aroma ya no era suficiente. Quería crear una experiencia más completa.
Cada fragancia ahora tiene un color, una identidad visual, una historia y hasta un código QR que dirige a un paisaje sonoro diseñado especialmente para acompañar ese aroma.
Buscamos estimular varios sentidos al mismo tiempo.
¿Qué representa Cyprès en tu vida?
Representa la posibilidad de seguir creando.
Cuando eres una persona creativa nunca dejas de pensar en nuevas ideas.
Siempre estás buscando nuevas materias primas, nuevas tendencias, nuevos conceptos y nuevas formas de sorprender.
Para mí Cyprès es justamente eso: un proyecto que me obliga a reinventarme constantemente y que me permite seguir explorando nuevas maneras de conectar con las personas a través de los aromas.
Deja un comentario