Así es hospedarte en 7Pines Resort Ibiza: Es Vedrà de fondo, infinity pool, cocina al fuego, IKISAKI, huerto propio y una forma bastante más tranquila de entender Ibiza.

Es Vedrà como primera imagen
En 7Pines, Es Vedrà no aparece solo como un fondo bonito para una foto. Se ve desde el hotel como una presencia constante: desde la infinity pool, desde los restaurantes, y desde los caminos internos del resort.
Yo no sabía, pero en Ibiza todo el mundo tiene una teoría sobre Es Vedrà y se habla mucho de su energía. De una carga medio mística que tiene el islote, de lo magnético que se siente verlo desde ciertos puntos de la isla y de cómo cambia con la luz del día. Puede sonar un poco dramatic hasta que estás ahí.

7Pines está en la costa oeste de Ibiza, sobre un acantilado frente al Mediterráneo, y esa ubicación marca bastante la experiencia dentro del hotel. Todo el viaje se sintió como ir pasando por diferentes momentos alrededor de la misma vista: cena, piscina, yoga, masaje, comida, y sunsets.

IKISAKI, la primera noche
IKISAKI fue nuestra primera cena y también una de las novedades más importantes del resort esta temporada. El concepto es Nikkei: Japón y Perú. En la mesa eso se tradujo en acidez, salsas picantes, platos frescos y mucho color.


Esa noche probamos crispy root vegetables con salsa de pimiento verde y piri-piri, pan de betabel hecho en casa con mantequilla de ají amarillo y alga, oyster ceviche-style con leche de tigre, miso scallop con naranja, granada y shiso. También hubo ceviche de vegetales, tataki de apio y sushi vegetariano, y un Suspiro Limeño 2.0 con yuzu, physalis y helado de cardamomo.
Me gustó que IKISAKI no se sintiera como otro “restaurante asiático de resort”. Tiene algo más fresco, más picoso, más costa y sunset dinner. Y con Es Vedrà de fondo, la cena se sintió como una auténtica primera noche real en Ibiza.
Yoga, masaje y comida en la piscina
Empezamos nuestro segundo día un poco más lento. Tuvimos una clase de yoga en donde hubo mucho énfasis en soltar, liberar tensión y respirar como si el cuerpo todavía estuviera procesando la primera noche. La isla se sintió menos como fiesta y más como pausa. Después vino el masaje en Pure Seven Spa, que trabaja desde una idea de wellness enfocada en longevidad, recuperación y reset físico.


La piscina de 7Pines es probablemente una de las imágenes que más se te quedan del hotel. Tiene 430 mts cuadrados, camas balinesas, tumbonas dentro del agua y un muro de vidrio de nueve metros que hace que Es Vedrà se vea casi encima del mar.


Nela y la cocina de Óscar Salazar
La última cena tomó lugar en Nela, uno de los conceptos más interesantes del hotel. Un restaurante que nació en Ámsterdam y llega a Ibiza con una idea muy interesante: fuego, brasa y platos compartidos al centro. En 7Pines, el concepto se cruza con Óscar Salazar, chef del resort, que lleva tres años trabajando en el hotel y habla de la cocina de una manera bastante poco pretenciosa.

Óscar no suena como alguien que intenta vender un concepto. Habla del producto, del huerto, de la brasa, de lo que cambia según la temporada y de no cocinar siguiendo la misma línea que todos. En algún momento incluso nos dijo “quiero que la comida se sienta como una montaña rusa, un poco como el sentimiento de estar en Ibiza de vacaciones”.


Y en Nela se puede ver reflejado este pensamiento. Aquí no hay platos propios. Todo se comparte. Probamos la focaccia con dip, las zanahorias a la brasa, la armónica de atún, y la carrillera de rape, un imperdible que no puedes dejar de pedir.
Después llegaron los platos que más curiosidad me daban: buñuelos de setas, donut de pollo y postre de coliflor. En papel pueden sonar rarísimos, pero en mesa, con vino, brasa, y todos probando un poco de todo, hacían todo el sentido del mundo.
El huerto donde empieza parte de la historia
En nuestro último día, conocimos INDOEQ Garden, el huerto del resort y varias cosas hicieron click. Óscar toma muchos ingredientes de ahí, entre ellos, hojas, especias, verduras, frutas e ideas.

Nos habló de una cocina más limpia, sin cocciones largas ni sofritos pesados. Más producto, más sabor directo, menos vueltas. Dijo que INODEQ Garden es el proyecto de cocina más pura que tienen. Y después de verlo caminar entre las plantas, oler los ingredientes y explicar qué usa para cada plato, se entendía perfecto.


Lo que me llevé de 7Pines
Lo que más me gustó del viaje fue que no sentí que 7Pines estuviera intentando competir con la Ibiza más intensa. Nada de correr entre beach clubs, ni hacer que todo termine a las seis de la mañana. Esa Ibiza existe, obvio. Y también tiene su gracia. Pero aquí la isla se vive desde la vista, la comida, el huerto, la piscina y el fuego.
Me quedo con la imagen de Es Vedrà apareciendo una y otra vez. Con la focaccia de Nela. Con Óscar hablando del huerto y con la idea de que en 7Pines la gastronomía no es un complemento del resort. Tiene mucho peso. Está Nela, IKISAKI, INDOEQ Garden, y en todos los productos que Óscar elige con tanto cariño y en su forma de hacer que cada comida sea realmente lo más especial de la visita.
Fotos: Cortesía
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