ROBI convierte la contradicción, la ansiedad y el caos emocional en el corazón de Sorry Si Soy GRRRIS.
Después de volverse uno de los favoritos de la nueva escena latina con colaboraciones junto a Feid y canciones como “Sorry Es Que Soy Bipolar” junto a Young Miko o “Lienzo” con Sebastián Yatra, Robi está entrando en una etapa mucho más personal, transparente y emocional. Su nuevo álbum, Sorry Si Soy GRRRIS, no busca encajar dentro de un género específico; busca reflejar cómo se siente vivir hoy.
“Este álbum lo escribió Roberto, no Robi”, dice mientras comenzamos la conversación, dejando claro desde el inicio el punto personal desde el que nace este lanzamiento.
Cuando habla sobre su sonido, ROBI explica que nunca ha querido quedarse dentro de una sola estructura musical. “Hay mucha gente que dice que el pop tiene una fórmula para funcionar”, cuenta. “Y yo trato de romper esa fórmula cada vez que puedo”.
Esa necesidad de experimentar terminó construyendo un sonido propio donde el pop, el rock, el dancehall y lo urbano conviven de una forma natural, creando una identidad reconocible y única que no solo lo define a él, sino también a todo el universo del proyecto. “Me gusta mucho tratar de mezclar géneros y hacer cosas que no he escuchado en canciones”, explica. “Me da paz simplemente dejarme llevar y hacer lo que para mí se sienta bien en la canción”.
Y aunque hoy su sonido se siente mucho más alternativo y vulnerable, ROBI admite que no siempre fue así. “Yo empecé haciendo más cosas urbanas y reggaetón”, recuerda. “Pero siento que ahora soy un poco más transparente, un poco más humano”.
Para él, la diferencia principal está en la forma en la que escribe. “En el género urbano uno tiene que ponerse más superficial”, dice. “Y yo trato de ser más sensible, más en sintonía con mis sentimientos”.
Un disco sobre sentirse “gris”
El concepto del álbum nació en un momento donde el artista sentía que nada era completamente claro. “No sabía si hacer pop o hacer reggaetón”, cuenta. “No sabía si quedarme o irme. En todo me sentía muy gris”.
Y en vez de intentar resolver esa sensación, decidió convertirla en el centro del proyecto. “La vida no es blanca ni negra, es gris”, dice.
Ese “gris” aparece constantemente dentro del álbum: relaciones confusas, ansiedad, sobrepensar, apego emocional y pensamientos incómodos que normalmente la gente no dice en voz alta. “Quería hablar de sentimientos complejos”, explica. “No quería encasillarme en un ‘te amo’ o ‘te odio’”. De hecho, muchas canciones nacieron desde notas de voz, ideas rápidas o pensamientos sueltos. “Muchas veces eran cosas que sentía y tenía que grabarlas rápido”, cuenta. “Este proyecto fue casi terapéutico”.
Parte de lo más interesante de Sorry Si Soy GRRRIS es que ROBI no habla del disco desde el ego ni desde la necesidad de tener éxitos en las listas. Todo lo contrario. “No quería hacer hits, quería hacer algo honesto”.
Incluso admite que abrirse emocionalmente sí le dio miedo. “El concepto de uno ser tan abierto con las cosas que siente da miedo”, dice. “Pero también ha sido muy bonito aprender a abrazar esas cosas de mí”. Esa honestidad atraviesa todo el proyecto: desde las letras hasta la producción y los visuales inspirados en diarios personales, texturas analógicas y recuerdos borrosos. “Quiero que la gente me conozca transparente”, explica. “Que conozcan a Roberto… al niño que lo soñó”.


BRRREAK! Y el contrase emocional del disco
La primera puerta al universo del álbum fue “BRRREAK!”, una canción que resume perfectamente la dualidad emocional del proyecto.
Aunque musicalmente tiene energía, movimiento y una vibra casi de fiesta, la letra habla de decepción emocional y de aceptar que algo ya no va a pasar. “Es un ritmo que te hace sentir feliz hasta que escuchas la letra”, dice entre risas. “Ese es el gris”.
Para ROBI, ese contraste era importante porque representa exactamente cómo funcionan muchas emociones reales: sentirse bien y mal al mismo tiempo. “Quería hablar desde el lugar más humano y sensible posible”, explica. Más allá de géneros o tendencias, ROBI tiene claro qué quiere provocar con este proyecto. “Es música para gente que siente mucho, aunque no siempre sepa explicarlo”. Y esa es la razón por la que el álbum se siente tan cercano. No intenta tener todas las respuestas ni construir una versión perfecta de sí mismo. “Estoy dejando de pedir permiso para ser quien soy”, dice.
Fotos: Cortesía
Deja un comentario