En exclusiva para The Editorial, el tenista búlgaro Grigor Dimitrov comparte con Diego Klein su pasión por México, la importancia de alinear carrera y vida personal durante el Abierto de Acapulco. Una charla que revela al humano detrás del campeón.

Grigor Dimitrov: el encanto búlgaro
El tenista búlgaro de 34 años, apodado “Baby Federer” por su estilo elegante y versátil, ha conquistado 9 títulos ATP destacando el Abierto de Acapulco en 2014 y Brisbane 2025, alcanzó el No. 3 del mundo y semifinales en Grand Slams como Wimbledon y US Open. Ahora, como novio de la actriz mexicana Eiza González desde 2023, regresa a México con un vínculo personal que enriquece su pasión por el país.

Diego Klein: de sets en pantalla a sets en Acapulco
Formado durante una década en España, desde su regreso a México ha conquistado no solo las pantallas y a la gente que lo ve en ellas sino también a las canchas de tenis del país, pues el actor ha hecho pública su pasión por el depore blanco. Es así como de la mano de The Editorial viajó a Acapulco para vivir el Abierto Mexicano de Tenis y poder platicar con Dimitrov, a quien entrevistó en exclusiva para nuestra revista.

Charla Exclusiva: De la Raqueta al Corazón
Diego: Estás viviendo ahora con una novia mexicana, así que ¿qué piensas de los mexicanos, la comida mexicana y México?
Grigor: Lo amo todo. Cada dos días como comida mexicana. Estoy tan feliz, tan feliz de estar de vuelta aquí en Acapulco. Acabo de ver a todo el mundo de hace 10 años, cuando estuve aquí por última vez.

Diego: ¿Tienes algun ritual o una mentalidad que te ayude antes de un juego?
Grigor: Necesitas construirlo bien. Creo que lo construyes con el paso de los años; nunca pasa de la noche a la mañana. En mi carrera, siempre he podido escucharme un poco más a mí mismo.
Diego: ¿Ver qué te gusta de verdad?
Grigor: Sí, qué ha funcionado para mí, qué necesito en ese momento particular, no solo para mí, sino también para mi equipo, mi familia, la gente a mi alrededor. Porque para mí es tan importante estar alineado y tener eso.
Diego: En cada pieza, sí. Para nosotros es lo mismo.
Grigor: Por eso siempre he minimizado todo lo demás que tengo que hacer, especialmente los días, incluso las semanas antes de competir. He estado alejado de la cancha por un buen tiempo. Tuve por primera vez el momento de parar.
Diego: ¿Y disfrutar todo lo que has construido?
Grigor: Sí, el camino que has recorrido, que has construido tú mismo. Y los primeros pasos siempre vienen de ti. Así que si logras navegar esas emociones, tus propias emociones…

Diego: Oye, amigo, eres un ser humano increíble. Creo que eso es más importante que todo.
Grigor: Es lo más importante, créeme. El tenis y todo esto está genial, pero…
Diego: Pero la vida es la vida.
Dimitrov alinea juego y vida en Acapulco con Klein y nos demuestra que los verdaderos campeones se construyen desde adentro.
Deja un comentario