Dulce María
Fotos: Cortesía
Pagina de inicio The Interview Dulce María: 35 años construyendo su voz
The Interview

Dulce María: 35 años construyendo su voz

43

Con más de 35 años de camino recorrido, Dulce María habita uno de los momentos más conscientes y transformadores de su vida. Su historia se ha construido entre la disciplina, el crecer frente a los ojos del público y una búsqueda constante por sostener su voz propia en una industria que no deja de moverse.

Hoy, entre la maternidad, la creación musical y una etapa personal que aún se está escribiendo, mira su trayectoria con gratitud, honestidad y claridad. El paso del tiempo, las decisiones que ahora nacen desde otro lugar y la necesidad de crear sin traicionarse, dialogan con una maternidad que ha resignificado su relación con el arte, el éxito y su propia historia.

Dulce María

¿Soñabas con el momento en el que te encuentras actualmente?

En muchos sentidos sí, porque ha sido el resultado de una trayectoria muy larga y muy trabajada. 35 años de carrera te dan perspectiva, oficio y una claridad distinta sobre quién eres y qué quieres hacer. Pero también ha habido sorpresas. Fui mamá por primera vez en 2020, en una etapa muy difícil, todo mi embarazo fue durante la pandemia y María Paula nació en pleno encierro. De alguna manera pensaba que sería bonito darle una compañía, pero no era algo completamente planeado ni seguro. Incluso me había puesto un límite muy claro: dije que cuando cumpliera 40 años “cerraba la fábrica”.

Pero la vida tiene sus propios tiempos y justo a mitad de año, en julio, me enteré de que estaba embarazada. No era algo que estuviera buscando activamente; de hecho, estaba muy enfocada en mi carrera. En junio acababa de lanzar Jaula de oro y estaba completamente metida en el estudio, componiendo y preparando la música que iba a sacar durante este periodo.

¿Cómo dialoga este nuevo embarazo con el momento creativo y profesional que atraviesas?

Enterarme del embarazo fue un giro total, como ir a toda velocidad por una carretera y, de pronto, encontrar una desviación que te lleva a otro lugar. Primero llega la sorpresa y luego el proceso de adaptación: entender que tu vida va a cambiar y que la versión de ti que conocías también se va a transformar.

Ya había vivido esa transformación cuando fui mamá por primera vez, y sé que ahora viene otra que todavía no conozco. Es un proceso profundo, físico, emocional y mental, que te hace sentir vulnerable y poderosa al mismo tiempo. Pero también es una invitación a mirar la vida, y la carrera, desde otro lugar. Con el tiempo entiendes que la vida personal y el trabajo creativo no van por caminos separados, sino que se retroalimentan y sé que esta nueva etapa también va a influir en mi sensibilidad, en mi forma de crear y en la manera en la que habito mi oficio.

Después de 35 años de carrera, aprendes a confiar en tus tiempos, en tu intuición y en tu capacidad de adaptarte sin perder tu esencia. Hoy estoy en ese punto: agradecida por lo construido, consciente de lo que viene y abierta a seguir transformándome, como mujer y como artista.

¿De qué manera la maternidad ha cambiado tu forma de escribir, cantar o prepararte frente al mundo?

Definitivamente te cambia muchas cosas, empezando por las prioridades. Cuando tus hijos son pequeños, todo se reorganiza: los tiempos, las decisiones, la perspectiva de lo que es importante. He tenido que dar prioridad a la maternidad porque dependen de ti, y eso implica decir que no a cosas que antes hubiera aceptado sin pensarlo.

Hoy ya no puedo decir “me voy de gira” o “acepto este proyecto” sin preguntarme primero si está bien para mi hija. También pienso mucho en si lo que hago ella lo va a ver, si me representa. Es una búsqueda constante de equilibrio: entre la mujer que soy ahora, la mamá que quiero ser y la artista que no quiero dejar de ser.

En cuanto a la escritura, yo escribo desde la experiencia emocional. Curiosamente, me sigue resultando más fácil escribir desde el conflicto o el desamor que desde el amor. Cuando hay incomodidad o tristeza, existe una necesidad de sacar eso, de transformarlo. El amor también me inspira, ahí está Pequeña, que escribí para María Paula, pero no ha cambiado tanto mi forma de escribir. Sigo tomando vivencias de mi vida, no solo románticas, una canción de “desamor” puede hablar de un trabajo, una amistad o una etapa personal. Lo que sí cambió son las decisiones, los tiempos y la conciencia con la que elijo mis proyectos.

¿Qué te gustaría que tus hijos encontraran en tu música en el futuro?

Hoy, en un mundo donde la inteligencia artificial intenta suplir muchas cosas humanas, me importa mucho dejar esa parte vulnerable, libre y honesta. Que encuentren humanidad. Que sepan que levantar la voz como mujer es valioso. Decidir ser independiente y tomar el control de mi carrera después de tantos años no ha sido fácil, pero ha sido importante.

Acabo de cumplir 35 años de carrera, y veo a mi hija que tiene cinco, justo la edad en la que yo empecé a trabajar. Lo que quiero que encuentren es identificación, mensajes positivos, un refugio emocional. Que sepan que es válido soñar, luchar por lo que quieres y defender tu voz, incluso cuando no está de moda. Que ser tú misma tiene valor.

Ojalá mi música les recuerde que pueden empoderarse, que no tienen que encajar en moldes y que pueden seguir su propio camino. No solo a mis hijos, sino a cualquiera que escuche mis canciones.

Dulce María

Si este nuevo proyecto musical fuera una carta, ¿a quién estaría dirigida?

Creo que estaría dirigida a mí misma y a todas las personas que están atravesando un cambio inesperado. Jaula de oro habla de salir de una zona de confort que parece segura, pero no es libertad. G.R.A.C.I.A.S es una canción muy especial para mí: agradece las cosas que no salieron como querías, las relaciones que no funcionaron, los lugares donde te quedaste demasiado tiempo. Habla de entender que a veces perder algo es lo que te salva.

Tengo otra canción lista, más ligera, más para bailar, con la que muchas personas se pueden identificar. Este proyecto me ha enseñado que lo único permanente es el cambio, y que hay que estar dispuesto a adaptarse, aunque no tengas todo bajo control.

Si Dulce María de pequeña te viera hoy, ¿qué crees que te diría?

Creo que se emocionaría mucho de que me haya convertido en mamá. A esa edad tenía una muñeca que llevaba a todos lados como si fuera mi bebé; desde entonces había algo muy maternal en mí.

Me gusta pensar que se sentiría orgullosa, no solo de todo lo que hemos logrado, sino de saber que seguimos siendo nosotras y que la esencia sigue ahí.

A mí me gustaría decirle gracias por estar ahí y por haber caminado conmigo todos estos años. Trato de honrarla siendo una mejor versión, cuidándola y protegiéndola, recuperando su voz y diciendo hoy lo que quizá en ese momento no sabía cómo expresar. De alguna manera, seguimos caminando juntas.

Hoy tomo muchas decisiones desde ese lugar: desde el deseo de no repetir ciertas cargas y de ser más consciente. Me veo muy reflejada en mi hija, que tiene la misma edad que yo tenía cuando empecé a trabajar, y eso me mueve profundamente. Quiero darle lo mejor de todo lo que viví: las oportunidades y los aprendizajes, pero sin la responsabilidad excesiva que llegó demasiado pronto. Ojalá esa niña se sienta orgullosa y protegida; eso, para mí, sería suficiente.

Después de 35 años de carrera, ¿quién es Dulce María hoy?

Soy una mujer agradecida por todas las oportunidades, los proyectos, las canciones y los escenarios que jamás imaginé. Pero también soy una mujer más consciente. Antes no sabía decir que no; hoy entiendo que poner límites también es cuidarte.

Ahora elijo proyectos desde otro lugar, siendo fiel a mí misma, aunque no sea lo más popular o lo que dicta la industria. Valoro profundamente crear desde lo humano: escribir, componer, pintar, expresarte sin filtros. Hoy estoy en una etapa distinta, como mujer y como mamá, y mis prioridades han cambiado.

Este embarazo me recordó que hay momentos para pausar. Que también es crear, es crear vida, y que eso es igual de valioso. Sé que vendrá otro momento para volver a volar con más libertad, pero hoy abrazo esta etapa con gratitud. Compartir mi música me mantiene conectada con mis fans y conmigo misma, incluso cuando no puedo estar en todo. Y eso, hoy, es suficiente.

Deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas

The Interview

Helados 5%: el arte de jugar con contrastes

En un mercado tan competitivo como el gastronómico, crear algo distinto implica...

The Interview

Concepto 185: donde nace un espacio

En una industria donde muchas propuestas buscan sobresalir por estilo, Concepto 185...

EspañaThe Interview

En entrevista: WeCozy, la marca de streetwear que debes conocer

Entrevistamos a Juan Pablo Sánchez, de una de las marcas emergentes de...

The Interview

Humbe, el hombre que se ha ganado el cielo y muchos corazones de por medio

Platicamos con Humbe respecto a Dueño del Cielo, su nuevo álbum.