Los que me conocen saben que siempre cargo con mi Leica Q bajo el brazo, una cámara casi perfecta para cubrir todas las situaciones que me encuentro en mi día a día, siendo la única excepción cuando quiero hacer fotografía deportiva, donde habitualmente recurría a otras cámaras y marcas. Esto fue hasta que llegó el anuncio de la nueva Leica SL3-P, la nueva iteración de la serie SL y la primera en portar el distintivo “P” de professional.

Y con el Abierto de los Cabos en puerta, qué mejor para probar las capacidades de la cámara en un escenario real. Durante una semana completa la utilizamos para cubrir entrenamientos, conferencias, retratos y partidos, siempre con el Leica Vario-Elmarit-SL 24-90 mm f/2.8-4 ASPH. montado. Después de miles de fotografías, la máxima conclusión es esta, la SL3-P es la cámara más deportiva que Leica ha hecho hasta ahora.
El cambio más evidente está en el enfoque. Leica incorpora un nuevo sistema Hybrid Autofocus que combina detección de fase, contraste y profundidad, y la diferencia se nota desde el primer partido. El Tracking Mode, que fue actualizado en esta generación, mantiene al jugador fijado con mucha seguridad incluso en puntos rápidos, voleas o cambios de dirección constantes, incluso estando del otro lado de la cancha.

El sensor full frame de 44 megapíxeles encuentra un equilibrio muy interesante entre resolución y velocidad. Al no tener un telefoto tan largo en la cámara estaba un poco preocupado por ciertas fotos como reacciones de jugadores o tomas desde lugares que no eran el burladero. Pero la gran calidad de las imágenes producidas por el sensor, sumadas a uno de los lentes más sharp que he probado, se convirtieron en un arma eficaz y algo que desde el primer momento puso mis preocupaciones a descansar.
El 24-90 mm volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los lentes más completos del sistema SL. En cuestión de segundos pasábamos de fotografiar un saque desde la línea de fondo a un retrato durante el cambio de lado o una escena del público sin necesidad de cambiar de óptica. Es un lente que simplemente funciona para prácticamente cualquier situación del partido.

También hay detalles que hacen más fácil trabajar durante jornadas largas como las del Abierto, donde llegamos al complejo desde las 4 de la tarde y salíamos hasta el último partido a la 1 o 2 de la mañana. El cuerpo mantiene una construcción impecable en aluminio y magnesio, se siente sólido sin resultar incómodo y el grip tiene el tamaño justo para sostener la cámara durante horas. Leica tampoco complicó la experiencia con menús complejos, la interfaz sigue siendo una de las más intuitivas del mercado y altamente personalizable para las necesidades de cada usuario. Todo está donde esperas encontrarlo y configurar la cámara toma apenas unos minutos.
La SL3-P también incorpora funciones pensadas para el flujo de trabajo actual, como grabación de Content Credentials, compatibilidad con Frame.io, Capture One y Adobe Lightroom, herramientas que facilitan el trabajo para fotógrafos que necesitan entregar imágenes rápidamente sin salir del ecosistema profesional, sin mencionar que la aplicación de Leica FOTOS es una de las mejores del mercado para pasar rápidamente fotos vía Wi-FI a las cuales se les necesitaba darle salida inmediata.

Un factor que siento del que poco se habla cuando se usa esta cámara es que abre conversaciones. Durante el transcurso del torneo podría decir que fácilmente una docena de personas se acercaron a preguntar acerca de la cámara, y más allá de conversar y platicar de la experiencia, ese icebreaker me hizo conocer personas que tal vez no hubiera platicado de otra forma, no hubiera conocido su trabajo y nuevas formas de inspiración mutua. Más allá de las especificaciones, la SL3-P conserva algo que pocas cámaras logran despierta curiosidad y terminó convirtiéndose, inesperadamente, en una gran forma de conectar con la gente.

Después de una semana fotografiando tenis de alto nivel con la cámara, no tengo que decir más que aspectos positivos. La Leica SL3-P me enamoró y definitivamente se convirtió en una de mis cámaras favoritas y no puedo esperar para usarla otra vez.
Deja un comentario