Después de más de una década dentro del mundo deportivo, lo que comenzó como una inquietud personal terminó convirtiéndose en una empresa pionera dentro de la representación comercial de talento en México.
Con visión, disciplina y una fuerte convicción en su proyecto, Rafa Coronel decidió apostar por un modelo que conectara talento, marcas y oportunidades de manera estratégica. Hoy, StayPro no solo representa a deportistas, creadores y celebridades, sino que también busca redefinir la forma en que se construyen y gestionan las carreras dentro y fuera del deporte y el entretenimiento.

¿Qué te inspiró a crear StayPro?
Yo fui futbolista semiprofesional. No llegué a debutar profesionalmente, pero pasé entre 15 y 20 años dentro de ese mundo. Cuando terminó esa etapa, sentí la necesidad de no desperdiciar toda esa experiencia y todo lo que había aprendido.
Al mismo tiempo, vi una oportunidad clara en el mercado. Hace 11 años prácticamente no existía la representación comercial de deportistas en México. Además, veía cómo a muchos futbolistas, muchas veces amigos cercanos, se les acercaba gente que solo buscaba aprovecharse de ellos, prometerles cosas o pedirles dinero.
Muchas veces los vemos en la televisión y pensamos que lo tienen todo resuelto, pero la realidad es que también necesitan guía, asesoría y un equipo detrás que realmente los cuide y los ayude a tomar decisiones correctas. Esa combinación entre experiencia personal y oportunidad de mercado fue lo que dio origen a StayPro.
Llevas 10 años de trayectoria en el mundo deportivo, ¿cuál ha sido el mayor reto?
Hubo varios. Al principio mucha gente no entendía por qué estaba apostando por algo así. Yo tenía una maestría en Estados Unidos y podía haber tomado cualquier trabajo al regresar a México. En cambio, decidí apostar por un proyecto que, en ese momento, no tenía precedentes en el país.
Además, era un mercado completamente virgen. A los 23 años tenía que buscar a directores de marketing, lograr que contestaran mis llamadas, conseguir reuniones y después explicarles un servicio que ni siquiera existía en México: conectar a marcas con futbolistas.
Ese fue uno de los grandes retos iniciales. Hoy, después de más de una década, ser pioneros se ha convertido en una ventaja enorme. Más recientemente, el reto ha sido no conformarme. A medida que la empresa crece y se consolida, es muy fácil acomodarse. Para mí ha sido importante recordar constantemente por qué empezamos.
¿Cuál ha sido la lección más importante que has aprendido como emprendedor?
Aprendí que el emprendimiento requiere una combinación muy fuerte entre resiliencia y prudencia.
Resiliencia porque al principio te vas a topar con muchas puertas cerradas. Diez, quince, veinte o más veces. Y aun así tienes que seguir intentando.
Pero también prudencia, porque cuando las cosas empiezan a funcionar y el proyecto empieza a crecer, es importante no quitar los pies de la tierra ni olvidar el rumbo. Mantener ese equilibrio ha sido una de las lecciones más importantes para mí.
¿Cuál ha sido el mejor consejo que has recibido?
Hay un consejo que siempre recuerdo de mi papá. Entre broma y broma me decía: “focus”. Él lo decía pensando en que me enfocara en los estudios y dejara de lado el fútbol.
Con el tiempo esa palabra se quedó muy marcada en mí, pero la interpreté de otra manera: enfoque.
Aunque la empresa ha evolucionado mucho, pasamos de representación comercial a representación 360°, de futbolistas a creadores de contenido y celebridades, y ahora estamos expandiéndonos de México a Estados Unidos y próximamente a Inglaterra, el enfoque sigue siendo el mismo. Ese principio ha sido clave en nuestro crecimiento.
¿Qué es lo que más disfrutas de lo que haces?
Hay muchas cosas, pero quizá lo que más valoro es que puedo trabajar muchísimas horas y aun así no lo siento como trabajo.
También es muy gratificante ver el resultado del esfuerzo de todo el equipo. Hoy me toca dar la entrevista, pero detrás hay muchas personas que hacen posible todo esto.
Ver a alguno de nuestros talentos en una campaña, en un espectacular o en las noticias es muy emocionante. Pero algo que también significa mucho para mí es recibir un simple mensaje de agradecimiento de alguno de ellos. Saber que realmente estamos aportando algo positivo en su carrera.

¿Qué representa este proyecto en tu vida?
Después de 11 años, StayPro dejó de ser solo mi proyecto personal o mi “capricho”. Hoy representa una oportunidad real de cambiar la manera en que funciona la representación de talento en México.
También implica una gran responsabilidad, y soy muy consciente de ello. Por fortuna contamos con un equipo muy sólido que comparte esa visión.
¿Qué es lo que más te sorprende de lo que has logrado?
Más que sorprenderme, me hace reflexionar sobre cómo cambian las cosas con el tiempo.
La vida da muchas vueltas. Cuando estás en momentos difíciles, toca trabajar duro, picar piedra y seguir adelante. Y cuando llegan los momentos buenos, es importante mantener la humildad y buscar cómo ayudar a las nuevas generaciones.
¿Qué legado te gustaría dejar con StayPro?
Me gustaría que StayPro sea recordado como una empresa que cambió la manera en que se gestiona y se desarrolla el talento en el deporte y el entretenimiento.
También que hayamos logrado llevar la carrera de nuestros talentos a un siguiente nivel y abrir nuevas oportunidades para ellos.
Y, sobre todo, que sirva como ejemplo para quienes vienen detrás: demostrar que sí se puede construir algo diferente si se hace con visión, disciplina y trabajo.
¿Cómo defines el éxito?
Creo que el éxito tiene un significado distinto para cada persona. Para mí es una combinación entre alcanzar las metas profesionales y mantener un verdadero bienestar personal.
No sirve de mucho ganar un torneo, cerrar un gran contrato o alcanzar un objetivo si eso implica ir en contra de tus principios, descuidar a las personas que quieres o sacrificar tu salud mental.
El éxito, al final, es lograr ese equilibrio entre lo profesional y lo personal”.
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