Soulfood
Pagina de inicio The Interview Soulfood por Luz Colsa: Cocinar para el alma 
The Interview

Soulfood por Luz Colsa: Cocinar para el alma 

3

Lo que comenzó para Luz como una forma íntima de compartir recetas con sus amigas, terminó por convertirse en una comunidad que trasciende la pantalla. Detrás de Soulfood hay una historia que no solo habla de cocina, sino de memoria, estética y emoción: de esos sabores que evocan recuerdos, de los detalles que construyen experiencias y de la intención de convertir cada receta en un acto de cuidado.

Soulfood se ha convertido en un universo donde la cocina deja de ser una tarea para transformarse en un ritual. Desde la elección de los ingredientes hasta la forma de presentar un plato, todo responde a una visión clara: hacer de lo cotidiano algo significativo.

Soulfood

¿Qué te inspiró a crear Soulfood?

Todo empezó de forma muy orgánica. Yo subía recetas para mis amigas, sin ninguna intención más allá de compartir algo que me gustaba. Hubo una película que me marcó mucho, Julie & Julia, y después de verla pensé: “yo quiero hacer eso”.

A partir de ahí empecé a subir recetas a Instagram. Siempre me ha gustado mucho la estética, entonces cuidaba muchísimo las fotos y los videos, aunque al principio me moría de nervios. Da mucha pena exponerte, y también está esa vocecita constante: los likes, la aprobación, todo eso. Pero al final pesa más la satisfacción de hacer lo que te gusta y, sobre todo, de compartirlo.

Con el tiempo entendí que no importa tanto lo que diga la gente o los números, porque siempre habrá alguien que conecte contigo.

¿Qué sentiste cuando tu contenido empezó a llegar más allá de tu círculo cercano?

Fue muy surreal. Yo no lo podía creer. De pronto ya no eran solo mis amigas las que veían mis videos. Empecé a salir a la calle o al súper y la gente me reconocía: “tú eres la de Soul Food”.

Es raro porque tú le hablas a una pantalla, no ves a las personas detrás. Para la plataforma son números, pero en realidad son personas reales. Y cuando lo entiendes, se vuelve algo muy bonito, incluso nostálgico, porque conecta completamente con las emociones.

¿Por qué elegiste ese nombre?

Para mí la comida no es solo algo fisiológico. Claro que nutre el cuerpo, pero también nutre el alma. Hay sabores que te llevan a recuerdos, a momentos, a personas.

Por eso el concepto de Soul Food: cada receta tiene algo detrás, una historia, una emoción, algo que te remite a tu infancia, a la sopa de tu abuela, a un momento especial. Siempre intento que lo que comparto tenga ese fondo.

Muchas personas piensan que crear contenido es fácil. ¿Qué retos has enfrentado?

No es nada fácil. A mí no me gusta la etiqueta de “influencer”, prefiero pensarme como creadora de contenido. Es un trabajo muy demandante.

Detrás de cada video hay mucho esfuerzo: pensar la receta, ejecutarla, grabarla, editarla, cuidar la estética. Yo soy muy perfeccionista, entonces no subo algo hasta que realmente me gusta. Eso implica desvelos, repetir recetas, intentar una y otra vez.

Otro reto importante es el juicio externo. Hay mucha gente que minimiza este trabajo o lo considera superficial. Entonces tienes que aprender a soltar el “qué dirán” y también a no sabotearte a ti misma.

Además, vivimos en un mundo que cambia muy rápido: tendencias, formatos, algoritmos. Estar al día y entender qué necesita tu audiencia también es un desafío constante.

¿Cuál ha sido el mejor consejo que has recibido?

Hay muchas personas que me han aconsejado durante este trayecto, pero sin duda mi mamá y mi abuela. Mi “mamá grande”, como le digo, ama cocinar, y de ella viene gran parte de mi amor por la cocina.

Más que consejos específicos, siempre fueron palabras de apoyo: hacer las cosas bien, confiar en mí, seguir adelante. Ese tipo de guía que te acompaña siempre.

¿Cuál ha sido la lección más importante que has aprendido?

Seguir tu camino. Hacer lo que amas. Cuando estás en el lugar correcto, aunque haya obstáculos, todo cobra sentido. Creo firmemente que si haces algo que te hace feliz, lo vas a hacer bien, y eso eventualmente transforma todo.

Desde el inicio entendí que no quería quedarme solo en compartir recetas. Me inspiran mucho figuras como Julia Child y Martha Stewart, que construyen universos alrededor de la cocina.

Por eso lancé un libro “Be Our Guest”, junto a Giovanna Ronci, donde exploramos la cocina como un acto de compartir: cómo recibir, cómo montar una mesa, cómo crear experiencias. Incluye recetas, consejos de temporada e incluso playlists para acompañar cada momento.

¿Qué es lo que más disfrutas de todo lo que has construido?

La comunidad. Poder compartir, conectar, saber que lo que haces le sirve a alguien más.

Siento que en este proyecto soy completamente yo. Y eso, poder ser tú misma y al mismo tiempo impactar a otros, es lo más valioso”.

¿Cómo imaginas el futuro de tu proyecto?

Estoy construyendo una marca más grande, una especie de universo alrededor de la mesa y el hogar. Vajillas, aromas, objetos… todo pensado para transformar la experiencia de estar en casa.

Me encantaría que mis productos formen parte de la vida de las personas, que acompañen sus momentos y que aporten algo a su día a día.

¿Qué es lo que más te sorprende de lo que has logrado?

Todo. Sigo sorprendiéndome muchísimo. Desde trabajar con marcas que admiraba hasta viajar por proyectos que nunca imaginé.

Pero más allá de eso, lo que más me impacta es saber que lo que hago llega a tantas personas y que puede cambiarles el día, aunque sea un poquito. Yo no empecé buscando fama, sino por el simple hecho de compartir. Y creo que esa ha sido una de las claves.

Para ti, ¿qué es el éxito?

No lo puedo definir en una sola palabra, pero para mí el éxito es sentirte satisfecha y feliz con lo que haces. No tiene que ver con dinero o números, sino con ese momento en el que sabes que estás dando lo mejor de ti y que estás en paz con eso.

Si pudieras hablar con la versión de ti que empezó todo, ¿qué le dirías?

La abrazaría y le diría que todo va a estar bien. Que no escuche esas voces que critican y que confíe más en ella. Y creo que esa versión de mí también me recordaría algo importante: no olvidar de dónde vengo y no perder nunca a mi niña interior.

Es bonito ver cómo eso que hacía de niña, jugar a tener un programa de cocina con mis primas, hoy se convirtió en algo real.

Deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas

The Interview

Lety Sahagún: las dudas que se convirtieron en conversación

Seamos sinceros: ¿quién no ha escuchado Se Regalan Dudas? ¿A quién no...

The Interview

Marimar Vega: la fuerza de los errores

Con su podcast El Rincón de los Errores, que creó junto al...

The Interview

Ellas transforman su visibilidad en una plataforma de reflexión, conversación y vulnerabilidad

Durante décadas, la industria del entretenimiento construyó la imagen de las actrices...

The Interview

Ana Brenda: aprender en voz alta

Durante años, el público conoció a Ana Brenda a través de personajes...