Pagina de inicio The Post Sant Jordi: libros, rosas y Barcelona en su mejor versión
The Post

Sant Jordi: libros, rosas y Barcelona en su mejor versión

131

Foto: Casa Batlló

Sant Jordi en Barcelona es una tradición que mezcla amor y cultura sin hacerlo complicado. La idea es simple: regalar una rosa y un libro. Pero lo que pasa alrededor es lo que lo vuelve especial. La leyenda habla de un dragón, un caballero y una rosa que nace de la historia. Y aunque suene clásico, en la ciudad se vive con una energía muy actual.

Todo sucede el 23 de abril. Y no es un evento como tal. Es más bien una atmósfera que toma las calles. Librerías abiertas, firmas de autores, puestos que aparecen en cada esquina.

Durante el día

El día se vive en el centro. Calles llenas de puestos, libros por todos lados, rosas que aparecen sin que las busques. Entras a librerías. Varias. No hay una sola parada. Sigues caminando. Sin ruta. El chiste es ese. Dejar que el día se arme solo entre calles, vitrinas y momentos que no planeaste. Barcelona se siente distinta, más abierta, más lenta. Y tú te acomodas a ese ritmo sin pensarlo demasiado.

Para cenar

En Incorrecte, Sant Jordi se convierte en narrativa. No es solo una cena, es un recorrido. Nueve tiempos que cuentan la historia completa: desde el pueblo bajo amenaza hasta el momento en que aparece la rosa.

Cada plato tiene intención. Todo conecta. Los vinos de Montblanc refuerzan esa sensación de lugar, de origen. Y cuando llega el postre —una rosa reinterpretada— entiendes que el cierre tenía que ser así.

La experiencia cuesta 88€, pero lo que realmente pagas es esa sensación de estar viviendo algo pensado hasta el último detalle. Al final, te llevas una rosa de papel creada por la artista Paola de Fuera. Y sí, la guardas.

Más arriba, literal y emocionalmente, Nobu Barcelona propone otro tipo de momento. En su rooftop —el más alto de la ciudad— el plan es simple: llevas un libro, lo intercambias por un cóctel inspirado en la rosa.

Algo dulce

Las pastelerías en Sant Jordi en Barcelona tienen su propio lenguaje. Pastelería Oriol Carrió trabaja desde la tradición, pero con un giro visual. Pan de Sant Jordi, pasteles en forma de libro, rosas que parecen demasiado perfectas para comerse.

Luego está Jon Cake, donde todo se siente más contemporáneo. Su cheesecake “Jordina” con queso de cabra y pétalos de rosa es uno de esos sabores que no olvidas rápido. También hay croissants que juegan con combinaciones inesperadas: pistache con rosa, sobrasada con comté.

El No Hay Mañana Group suma una capa visual con la ilustradora Laura Agustí. Sus dibujos —delicados, casi etéreos— se entregan como recuerdo. Y de pronto, lo que parecía un detalle más, se convierte en algo que sí quieres conservar.

Deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas

Byredo
The Post

Byredo llega a México: una historia entre aroma, arte y diseño 

La firma sueca de perfumería celebró su llegada a México con MATTER...

The Post

El nuevo lujo es tenerlo todo resuelto

Hay días en los que ir de shopping significa caminar sin prisa,...

Libro Huakal
The Post

Libro Huakal: un recorrido por México a través de su artesanía

Para entender una pieza de artesanía también hay que conocer el lugar...

The Post

SOMA+: el upgrade de vivir ARTZ

Si ARTZ ya era uno de esos lugares donde puedes pasar fácilmente...