Fue a principios de la década de los 90 cuando Pepe Aguilar presentó su álbum debut, Pepe Aguilar con Tambora (1990). Desde entonces y por más de 35 años, su carrera se ha consolidado y continuado en ascenso hasta llegar a ser uno de los grandes exponentes de la música mexicana.
Su amor por el arte lo trae en la sangre siendo hijo de Antonio Aguilar y Flor Silvestre, dos grandes artistas que inculcaron en sus familiares el amor por el oficio artístico, mismo que Pepe ha compartido ahora con sus hijos. “La verdad es que mi carrera ha sido limpia y con mucho oficio en todos los sentidos. Además, tengo muchas ganas de seguir, y no por aferrado o por ego, sino porque realmente amo lo que hago”.
Mientras yo tenga la emoción y la ilusión, quiero seguir cantando”.

Por amor al arte y a la música mexicana
Aunque lo es, Pepe no se considera un referente, al menos no desde el ego del artista. “Sí tengo mucho tiempo en esto, he producido mucha música y he grabado muchos discos; supongo que la historia que habla por sí sola, pero yo no me considero un gran referente… aunque los números no mienten” (risas). Y en efecto, los números no mienten. Con más de 30 discos, más de 10 millones de copias vendidas, cuatro Grammys y otras 4 Latin Grammys, Pepe es un gran exponente de la música nacional. No obstante, nos confiesa que todo aquello lo hace por amor al arte. “Yo canto porque es mi manera de expresarme y me encanta tener la oportunidad de llevar tanto tiempo haciéndolo. Si eso me hace un referente, también quiero serlo siendo ejemplo de resiliencia y respeto a mi trabajo”.
Estoy lleno de ilusiones, lo cual me parece increíble que siga sucediendo a esta edad, luego de tantos años y tantos discos”.
Asimismo y respecto a las más de tres décadas que lleva en la industria musical, Pepe nos comparte los mayores aprendizajes que ha adquirido. “Todo en la vida es un juego y los humanos nos ponemos de acuerdo para seguir sus reglas. En esta industria hay muchas de ellas que se toman muy en serio y lo que yo he aprendido es que esas reglas no son tan importantes. Nada importa más que te respetes a ti mismo y que te vuelvas tu mejor versión artística. La fama, el dinero y el reconocimiento están de más, pues si no estás enfocado en tu proyecto te puedes perder en cualquier momento y el verdadero reto es a no hacerlo, pues de lo contrario no solo no serás tu mejor versión artística, sino que no llegarás a ningún lado”.

Un reconocimiento contínuo
A lo largo de su carrera, han sido muchos los premios y nominaciones que Pepe ha recibido como una reciente consideración al Latin Grammy, sin embargo, asegura que más allá de un reconocimiento, lo que más le importa es el respeto. “Siempre es lindo que te reconozcan frente a tus colegas y toda una industria, pero creo que es algo que va más allá de lo que te puedas creer como persona. En mi caso, yo respeto el respeto que mi gremio le tienen a los reconocimientos y por ello los celebro”. No obstante, confiesa que cada vez disfruta más ser considerado. “Lo cierto es que nunca se pierde la importancia de un reconocimiento y creo que entre más años tienes, más lindo se siente que te sigan contemplando y nominando. ¡Simplemente es increíble!”
Su suerte es ser mexicano
Aunque nació en Estados Unidos, Pepe no solo cuenta con una doble nacionalidad sino que creció inmerso en el corazón de México entre Zacatecas y CDMX. Al respecto de su gran amor por nuestro país, el cual expone constantemente a través de su arte, nos comparte: “¡Ser mexicano lo es todo! Es como entiendo la vida y como me gusta vivirla. Es la pasión por la comida, la cultura, la historia y mucho más. Simplemente, ser mexicano es un privilegio… Y aunque muchos me dicen que no soy mexicano por haber nacido en San Antonio, te diré que nadie me preguntó dónde quería nacer, pero sí elegí cómo vivir y elijo hacerlo como mexicano”.

Pepe Aguilar por siempre con tambora
Han pasado 35 años desde aquel inicio de los 90 cuando Pepe incursionó con su álbum debut, mismo que este año fue relanzado remasterizado, lo cual representó un gran orgullo para el artista, quien defiende sus inicios, sus orígenes y, ante todo, su arte. “Estoy orgulloso y muy contento, ante todo de haber podido relanzar este disco de hace 35 años, sobre todo por como está hecho, como suena y por lo que representa. Pepe Aguilar y su tambora habla de un joven que a los veintitantos se lanzó a cantar con banda, cuando ello no pasaba, yo era el único y me da mucho orgullo haberlo hecho.
Ahora 35 años después, continúo cantando música de mi primer álbum pues no pueden faltar en ningún concierto”.
Antes de despedirnos, con gran emoción y un sentimiento de satisfacción, Pepe me confiesa: “Estoy lleno de ilusiones, lo cual me parece increíble que siga sucediendo a esta edad, luego de tantos años y tantos discos. Reinventarme suena imposible, pero lo estoy haciendo”. De esta manera, también aprovecha la ocasión para adelantarme algunos de sus planes para el nuevo año, pues tenemos Pepe Aguilar para mucho rato. “Ahora estoy preparando un nuevo disco con sencillos que vamos a ir presentando, además de un nuevo sinfónico y un show con el que vamos a ofrecer una experiencia mucho más sensorial. Ante todo, me estoy adaptando a los nuevos tiempos con mucho optimismo”.
Me considero muy bendecido por hacer lo que me gusta”.
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