Si buscas ir al cine y disfrutar no solo de la película, sino también del lugar, Madrid tiene cines que convierten la película en una experiencia cultural completa. Mis favoritos, mezclando clásicos, tanto alternativos, como de culto, son los siguientes seis:
Cine Doré
Es la sede de la Filmoteca Española y está considerado como uno de los cines más bonitos del mundo, por lo que no había uno mejor para encabezar la lista. Entrar ahí es casi como viajar al Madrid de principios del siglo XX, lo que lo ha convertido en un espacio idóneo para cinéfilos.
Tiene fachada modernista, lámparas clásicas y un ambiente muy “cine de otra época”. Aunque lo especial no es solo el edificio, también lo es su programación, una maravilla si te gusta el cine clásico, el cine de autor o descubrir rarezas imposibles de ver en plataformas. Además, las entradas suelen ser muy baratas.
SALA EQUIS
Es probablemente el cine más “cool” y diferente de Madrid, por lo que sí o sí tenía que estar en esta lista. Está montado en un antiguo cine X reconvertido en espacio cultural con un patio interior, sofás, barra y sesiones de cine alternativo.
Aquí lo que lo diferencia es el ambiente: puedes tomarte algo antes o después de la peli, ver clásicos, cine indie o sesiones especiales y quedarte charlando. Por ello, mucha gente lo considera más una experiencia cultural y social que un cine convencional.
Cine Estudio del Circulo de Bellas Artes
Tiene un aire muy intelectual y tranquilo, con un público generalmente muy cinéfilo, una programación muy cuidada y debates muy interesantes, por lo que es el cine perfecto si te gusta el cine de autor y los ciclos temáticos.
Está dentro del Círculo de Bellas Artes, así que el propio edificio ya merece la visita. Ideal para combinar con una exposición o subir luego a su azotea.
Cines Renoir Retiro
Aunque no tiene la espectacularidad estética del Doré o Sala Equis, tiene muchísimo encanto cinéfilo. Aquí vas si quieres ver cine europeo, independiente o películas de festivales antes de que desaparezcan de cartelera. Tiene ese ambiente de cine de barrio sofisticado que cada vez queda menos.
Cines Embajadores
Al igual que el anterior, lo que destaco del cine es su ambiente tan acogedor y su programación tan bien cuidada, combinación perfecta para los amantes del cine independiente. Lo mejor es que mezcla estrenos alternativos con coloquios, festivales y cine poco comercial. Se siente cercano, casi como un cine “curado” por gente apasionada.
Small Film Studio
El nombre ya lo dice todo: pequeño, íntimo y muy auténtico. Tiene muchísimo encanto porque mantiene el espíritu de cine de repertorio de toda la vida: ciclos clásicos, películas antiguas, cine raro y público muy fiel. Si te gusta descubrir joyas fuera del circuito comercial, merece muchísimo la pena. Es uno de esos sitios que sobreviven gracias al amor al cine.
Imágenes: internet
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