El mundo de la belleza está dejando atrás los resultados evidentes para apostar por una estética más natural, personalizada y enfocada en preservar la identidad. En este cambio de paradigma, el Deep Plane Facelift ha ganado relevancia como una de las técnicas de rejuvenecimiento facial más sofisticadas dentro de la cirugía plástica contemporánea. En México, el Dr. David De Rungs incorpora esta filosofía a una práctica que combina cirugía plástica, medicina estética, tecnología y seguimiento personalizado.

La nueva era del rejuvenecimiento facial
Durante años, hablar de un facelift estaba asociado con una transformación visible del rostro. Hoy, la conversación es distinta: el objetivo está cada vez más relacionado con recuperar estructura, mejorar la apariencia del rostro y conservar sus rasgos propios. Es precisamente en este contexto donde el Deep Plane Facelift ha cobrado protagonismo. La técnica trabaja en planos profundos de los tejidos faciales, buscando reposicionarlos para conseguir un resultado armónico y natural. Su presencia dentro de la conversación internacional de belleza también ha crecido gracias al interés que existe alrededor de los procedimientos de rejuvenecimiento facial entre figuras públicas y celebrities.
¿Qué es el Deep Plane Facelift?
El Deep Plane Facelift es una técnica de lifting facial que permite trabajar en capas profundas de los tejidos del rostro. A diferencia de aproximaciones que se concentran principalmente en la piel, el procedimiento busca reposicionar estructuras faciales más profundas para acompañar los cambios que ocurren naturalmente con el paso del tiempo. Su relevancia dentro de la cirugía estética actual responde, en parte, a una búsqueda cada vez más clara: rejuvenecer sin borrar la identidad. La técnica requiere una valoración médica detallada, ya que no todos los pacientes son candidatos ni necesitan el mismo tipo de procedimiento. Edad, anatomía, calidad de los tejidos, estructura facial y objetivos personales son algunos de los elementos que deben considerarse antes de determinar el tratamiento adecuado.
Tecnología que acompaña a la medicina estética
La medicina estética contemporánea también ha incorporado nuevas herramientas para complementar los tratamientos. Dentro de su práctica, el Dr. De Rungs cuenta con tecnología como NEW DOUBLO 2.0, plataforma desarrollada por HIRONIC que integra ultrasonido microfocalizado y radiofrecuencia. Su sistema Synergy Dotting permite combinar ambas tecnologías o utilizarlas de manera independiente, dependiendo de la zona y las necesidades de cada paciente. Sus aplicaciones están relacionadas con firmeza, elasticidad, textura y estimulación de colágeno.

El rejuvenecimiento no termina en el quirófano
La nueva conversación alrededor del Deep Plane Facelift también pone sobre la mesa algo que va más allá de la cirugía: el mantenimiento. El consultorio del Dr. De Rungs integra diferentes herramientas y tratamientos que pueden formar parte de protocolos personalizados, desde procedimientos inyectables hasta tecnologías enfocadas en el cuidado de la piel y la recuperación. Entre ellas se encuentra una cámara hiperbárica dentro de un entorno médico con protocolos individualizados de recuperación y bienestar. A esto se suma NEW BEAUTY, una plataforma facial multifunción que puede incorporar exfoliación, dermoabrasión, ultrasonido y vibración, entre otras funciones, para crear diferentes protocolos de cuidado.
El lujo de saber qué necesita tu rostro
Más que perseguir cada nueva tendencia, la estética contemporánea parece dirigirse hacia la personalización. El Deep Plane Facelift representa una de las técnicas que forman parte de esta conversación, pero su pertinencia depende siempre de las características y necesidades de cada paciente. Con más de 15 años de trayectoria, el Dr. David De Rungs ha desarrollado su práctica entre la cirugía plástica, estética y reconstructiva. Formado en la Universidad Anáhuac Norte y especializado en el Hospital General de México, cuenta también con experiencia internacional y participación en publicaciones científicas.
Porque en la nueva era de la estética, el verdadero lujo puede estar precisamente en que el resultado no parezca un cambio, sino una versión más armónica de ti mismo.
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