Cirilo es una propuesta poco común dentro del universo del agave: una bebida espumosa que busca replantear la forma en la que se entiende y se disfruta el tequila.
Detrás de Cirilo se encuentra Tequilas del Señor, una destilería familiar con más de ochenta años de historia. Fundada en 1943, su trayectoria ha estado marcada por un enfoque discreto pero constante en la innovación técnica y el trabajo artesanal.
Lejos de romper con ese legado, Cirilo aparece como una extensión natural. La filosofía ha sido clara: priorizar el desarrollo del producto por encima del espectáculo. Pero ¿el tequila puede existir en forma espumosa sin perder su identidad? La respuesta es sí. Después de años de investigación y una mirada abierta hacia nuevas posibilidades, este proyecto toma forma.

Una nueva manera de tomar tequila
Tras más de ocho años de desarrollo, Cirilo propone una bebida que parte del tequila, pero no se limita a sus formas tradicionales. Con menor graduación alcohólica, burbujas finas y persistentes, se mantiene centrado en el agave.
Cirilo ocupa un espacio difícil de clasificar. No es vino espumoso, pero tampoco un tequila en su forma convencional. Su intención no es sustituir, sino sumar: abrir una nueva conversación donde México participe desde su propia tradición.
En ese sentido, Cirilo no intenta que el tequila sea otra cosa. Más bien, sugiere que todavía puede ser algo más.
Deja un comentario