Cantante, actriz y trendsetter, Belinda vive una etapa en la que el éxito ya no se mide por la cantidad de proyectos, sino por la libertad de elegir aquellos que verdaderamente la inspiran. Para nuestra portada de julio, junto a Dolce & Gabbana, nos habla de los retos que la han transformado, de la creatividad que impulsa cada decisión y de una versión de sí misma que, lejos de buscar la perfección, ha encontrado en la libertad de crear su mejor momento.

Belinda ha construido toda su carrera alrededor del movimiento. Cambiar, explorar y transformarse forman parte de su naturaleza. No importa si se trata de música, teatro, televisión o moda; quedarse en el mismo lugar nunca ha sido una opción. “Yo necesito estar en constante movimiento”, dice con la certeza de quien ha convertido la curiosidad en una parte indispensable de sí misma.
Durante muchos años el ritmo de trabajo fue imparable. Hoy, sin embargo, Belinda encuentra satisfacción en elegir historias que realmente conecten con ella. “Un proyecto tiene que tener una razón de ser, un corazón y gente talentosa involucrada. Eso me inspira muchísimo”. Lo mismo sucede cuando habla de música. “Cuando es música, es estar en el estudio vibrando con la gente, con los productores, con los otros compositores”.
Esa filosofía también ha guiado sus proyectos más recientes. Desde la música hasta la actuación, cada decisión responde a una necesidad creativa y no simplemente al siguiente paso en su carrera.

Estirar los límites
Si hay un lugar donde más disfruta ponerse a prueba, ese es el escenario. Lejos de intimidarla, el teatro representa el espacio donde descubre hasta dónde puede llegar. Ahora, con Mentiras, vuelve a enfrentarse a una de las disciplinas que más la desafían. La preparación física, el entrenamiento y la disciplina diaria forman parte de un proceso que disfruta tanto como el escenario mismo. “Me gusta estirar lo más que pueda la línea de mis límites. Quiero descubrir hasta dónde puedo llegar, actoralmente, vocalmente… me gusta arriesgarme”.
Interpretar a Carlota significó abrir una puerta completamente nueva dentro de su carrera. Fue su primer proyecto de época y también uno de los personajes más complejos que ha enfrentado. Sin embargo, el verdadero desafío llegó cuando las grabaciones terminaron. “Me costó mucho salirme de Carlota. Fueron muchos meses metiéndome en el personaje”.
Las locaciones también dejaron huella en ella. “Los objetos, los cuadros, las camas… todo tenía una energía muy fuerte, muy fuerte, sin embargo estoy muy feliz con el resultado”. Aun así, asegura sentirse muy contenta con el resultado de un proyecto que representó uno de los mayores retos de su carrera.

Una sola esencia
Pocas artistas mexicanas han cambiado tantas veces de imagen como Belinda. Nuevos sonidos, nuevos personajes, distintos estilos y una capacidad casi natural para reinventarse. “Soy muy camaleónica”. Sin embargo, detrás de todas esas transformaciones existe una esencia que nunca cambia. “Nunca ningún personaje o canción es más grande que quien soy yo como ser humano”. Porque, aunque el público conozca distintas versiones de ella, todas parten del mismo lugar. “BelI es Beli y siempre va a serlo. Hay muchas Belindas, pero la Beli real siempre está ahí”.

Fuerza, feminidad y carácter
La relación de Belinda con la moda siempre ha ido mucho más allá de las tendencias. Para ella, vestir también significa expresar una parte de su personalidad. “Dolce puede tener este lado superfemenino y, al mismo tiempo, unos trajes supermasculinos. Esa parte también habla de mí… Tengo que abrazar mi parte femenina y también mi parte masculina. Las dos forman parte de quién soy”.
Reconoce que, muchas veces, su lado más fuerte y líder termina imponiéndose, pero también ha aprendido la importancia de abrazar su vulnerabilidad. Y, entre risas, confiesa: “Solo con Dolce & Gabbana uso animal print”.

Los sueños nunca terminan
Cuando se le pregunta qué sueño le falta por cumplir, no responde con un proyecto específico. Prefiere quedarse con una idea que resume perfectamente el momento que vive. “Los sueños nunca terminan de existir hasta que uno se duerme para siempre. Mientras despierte cada día, siempre habrá sueños por cumplir”.
Lejos de pensar que ya ha llegado a la cima, Belinda sigue encontrando motivos para transformarse, crear y empezar de nuevo.
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