Chopard celebró los 50 años de Happy Diamonds con una muestra en Fifth Avenue que reunió joyas históricas, bocetos originales y nuevas versiones de su colección más icónica.

Nueva York brilló un poco más con la llegada de Happy Diamonds, la nueva exhibición de Chopard que transformó su boutique de Fifth Avenue en un recorrido por cinco décadas de joyería, creatividad y diamantes en movimiento.
La muestra, abierta del 18 al 20 de septiembre, celebró el 50 aniversario de una colección creada bajo una idea tan sencilla como irresistible: los diamantes son más felices cuando son libres. En lugar de permanecer fijos, flotan entre dos cristales de zafiro y se mueven con quien lleva la pieza.
Del archivo de Chopard a sus nuevos diseños
La historia comenzó en 1976, cuando la luz del sol atravesando la bruma de una cascada inspiró el concepto de los diamantes libres. Desde entonces, Happy Diamonds se convirtió en uno de los códigos más reconocibles de Chopard.
La exposición reunió, por primera vez, una selección amplia de piezas históricas creadas entre las décadas de 1970 y 1990. Entre ellas aparecieron diseños como Happy Clown y Happy Sport, el reloj presentado en 1993 bajo la dirección creativa de Caroline Scheufele que llevó los diamantes a un terreno más relajado y contemporáneo.


El recorrido también conectó el archivo de la Maison con su presente. Los visitantes pudieron descubrir Happy Sport The First, una reinterpretación del modelo original de 1993, y los nuevos colgantes rectangulares de Happy Diamonds, que actualizan el concepto con una silueta más geométrica.
Además, la exhibición presentó las imágenes y películas de la nueva campaña de Chopard, protagonizada por Bella Hadid y Liu Wen, quienes estuvieron entre las primeras invitadas en conocerla junto a Caroline Scheufele.

Más que una retrospectiva, la muestra confirmó por qué Happy Diamonds captura la mejor la energía de Nueva York. Entre archivo, diseño y mucho brillo, Chopard demostró que incluso después de 50 años sus diamantes libres todavía saben cómo robarse todas las miradas.
Deja un comentario