Con solo 330 huéspedes, el m/s Paul Gauguin navega entre lagunas escondidas, noches en Bora Bora y una isla privada en uno de los destinos más exclusivos del Pacífico.

Tahití recibe en un año la cantidad de turistas que Hawái puede recibir en apenas una semana. Quizá por eso la Polinesia Francesa todavía conserva esa sensación de destino remoto, poco explorado y perfecto para desconectarse.
Sin embargo recorrer sus 118 islas y atolones no es tan sencillo. Entre arrecifes y lagunas poco profundas, el tamaño del barco hace toda la diferencia. El m/s Paul Gauguin, de Paul Gauguin Cruises, fue diseñado precisamente para navegar por estas aguas de una forma excluisiva con solo 330 huéspedes.
Un barco pequeño que llega más lejos
Mientras los grandes cruceros deben permanecer a distancia, el Paul Gauguin puede internarse en la laguna de Bora Bora, atracar directamente en Raiatea y atravesar el estrecho acceso entre arrecifes que conduce a Huahine.

Su tamaño también crea una experiencia más íntima: menos personas, servicio personalizado y mayor privacidad con cerca del 70% de sus suites y cabinas que tienen balcón privado, e incluso hay categorías que incluyen servicio de mayordomo.
Más tiempo en el paraíso
Casi todos los itinerarios por las Islas de la Sociedad incluyen una noche en Bora Bora, Moorea o ambas, lo que permite disfrutarlas cuando las visitas del día ya terminaron.
El viaje también incluye una parada en Motu Mahana, la isla privada de la naviera frente a Taha’a. Ahí, el plan es nadar, hacer snorkel, recorrer la laguna en kayak o simplemente pasar el día frente al mar.


A bordo, anfitriones tahitianos comparten la música, las danzas y las tradiciones de las islas. La propuesta gastronómica completa la experiencia con tres restaurantes que combinan cocina francesa, sabores internacionales y especialidades polinesias.
Después de casi tres décadas recorriendo el Pacífico Sur, Paul Gauguin Cruises demuestra que, en la Polinesia Francesa, el verdadero lujo está en viajar con pocas personas, quedarse un poco más y llegar a los lugares que la mayoría nunca consigue conocer.
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