Sí hay una manera distinta de conocer Querétaro: dejar por un momento los recorridos más conocidos y apostar por experiencias que convierten un fin de semana en una escapada de placer, cultura y descanso. Entre calles históricas, comunidades artesanales, viñedos y talleres creativos, el estado guarda rincones capaces de sorprender incluso a quien ya cree conocerlo.
La ventaja está en poder diseñar el viaje a tu medida. Airbnb no solo funciona como punto de partida para encontrar dónde hospedarte; su apartado de Experiencias permite sumar actividades y anfitriones locales a una misma escapada, desde propuestas gastronómicas hasta recorridos culturales y actividades artísticas. Así, el viaje puede comenzar con una habitación especial y terminar entre vino, buena mesa, bienestar y creatividad.
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¿Dónde dormir? Una casa histórica en el corazón de Querétaro
Para que la experiencia comience desde el momento de llegada, una alternativa es buscar alojamiento en el Centro Histórico de Santiago de Querétaro. Entre las opciones disponibles en Airbnb aparecen propiedades que permiten combinar ubicación privilegiada con espacios pensados para descansar.
Una de las propuestas descritas para esta ruta es Casa Montespejo, ubicada en el callejón de Pasteur Norte, a pocos pasos del Jardín Zenea. La propiedad ocupa un inmueble del siglo XVII que tuvo distintos usos a lo largo del tiempo y que conserva elementos de su arquitectura colonial, como muros con azulejos, puertas de madera, vigas, arquerías y patios interiores.
Sus 13 habitaciones están equipadas para una estancia cómoda y la propiedad suma espacios comunes que elevan la experiencia, entre ellos una cocina y un rooftop con hamacas, áreas para sentarse, jacuzzi y vistas hacia las torres de algunos de los templos de la zona.
Es el tipo de alojamiento que permite hacer del hospedaje parte del viaje y no únicamente el sitio al que se regresa después de recorrer la ciudad.



Masajes: el descanso puede llegar hasta tu alojamiento
Después de varias horas de carretera o de caminar por calles empedradas, el lujo puede ser tan sencillo como no tener que salir para relajarse.
Dentro de las Experiencias de Airbnb existen propuestas relacionadas con bienestar y autocuidado, entre ellas servicios de masaje. La idea es llevar la sesión hasta el alojamiento, con elementos como camilla, aceites y música para crear un ambiente de relajación.
Para Airbnb, las experiencias son actividades organizadas por habitantes locales y pueden incluir propuestas de bienestar, belleza y autocuidado, además de gastronomía, arte y recorridos.
Así, una tarde en Querétaro puede terminar con un masaje en la privacidad de la casa o departamento donde te hospedas, sin necesidad de modificar el itinerario para desplazarte a un spa.
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Chef privado: una mesa hecha a la medida
Hay viajes en los que la gastronomía merece tener su propio capítulo. Y si además la comida llega hasta el lugar donde te hospedas, la experiencia adquiere otro nivel de comodidad.
Entre las posibilidades de Experiencias se encuentran actividades gastronómicas y culinarias, mientras que Airbnb también ofrece alojamientos en Querétaro donde puedes buscar espacios adecuados para disfrutar de una comida privada.
En esta ruta, la experiencia incluyó las creaciones del chef e investigador culinario yucateco Misael Canché, quien preparó un menú con acentos mexicanos: huevos cazuela con cecina de la Huasteca, mole de monjas con castacán y puré de camote, además de pan francés con miel de piloncillo y compota de frutos rojos.
El cierre llegó con fresas marinadas en vinagre de vino tinto y espuma de vainilla de Papantla. Una comida así transforma una estancia convencional en una pequeña experiencia gastronómica privada.



Viñedos: una escapada entre copas y paisajes
Querétaro tiene una relación cada vez más estrecha con el mundo del vino y sus alrededores permiten convertir una visita a la región vitivinícola en una experiencia completa.
En Airbnb hay actualmente distintas actividades de degustación y recorridos vinculados con vino y gastronomía en Querétaro, incluidas experiencias de queso y vino, visitas a viñedos y recorridos que combinan vino, arte y cultura.
Una de las propuestas de esta ruta lleva hasta Cava 57, un viñedo boutique donde el visitante puede conocer el entorno, participar en una cata y disfrutar de la gastronomía del lugar.
La experiencia tiene además un detalle especialmente atractivo: elaborar una botella propia. El visitante puede participar en el proceso, desde llenar la botella hasta colocar la etiqueta, el corcho y el sello. Es una manera de llevarse algo más que una fotografía del viaje: un recuerdo que también se puede descorchar.
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Visita guiada: Amealco contado por quienes lo conocen
Para descubrir un Querétaro menos evidente hay que salir del circuito habitual. A aproximadamente hora y media del Centro Histórico se encuentra San Ildefonso Tultepec, comunidad hñähñu perteneciente a Amealco de Bonfil, un municipio reconocido por su riqueza cultural y artesanal. El propio sitio turístico del estado identifica a San Ildefonso Tultepec como una de las comunidades de Amealco.
Una visita guiada permite acercarse a esa historia desde la mirada de quienes habitan la comunidad. El recorrido de esta ruta incluye una antigua iglesia construida en 1616, cuyos muros, torre y elementos arquitectónicos sobreviven como testimonio de otra época.
La experiencia continúa en talleres y hogares de artesanos. En la casa de doña Cecilia González se conoce el proceso del tradicional pan de pulque y se participa en su elaboración antes de llevarlo al horno de leña.
Después, el taller Weta M’onda permite conocer el trabajo textil de Lucía García y su familia, quienes elaboran indumentaria tradicional y muñecas Lele y Dönxu. El visitante también puede crear su propia muñeca, desde el vestido hasta las trenzas.
La ruta termina con la alfarería de doña Nicolasa Ricardo, donde es posible aprender a moldear una alcancía de barro y después sentarse a la mesa para probar enchiladas queretanas, frijoles, nopalitos, tortillas, salsas y aguas frescas.
No es simplemente mirar: es entrar en los espacios donde las tradiciones continúan vivas.



Linóleo: llevarte un recuerdo hecho por ti
El último capítulo puede ser completamente creativo. Cerca del Templo de la Santa Cruz y del Panteón de los Queretanos Ilustres se encuentra el taller de la artista visual Alejandra Castro, especializada en linóleo.
La actividad comienza con una idea que después se transforma en una pieza física. Primero se realiza el dibujo, posteriormente se transfiere al linóleo y comienza el trabajo con las gubias para retirar material y construir el diseño.
El proceso exige paciencia y precisión, pero el momento más satisfactorio llega al final: la imagen se entinta y se lleva a una prensa para estamparla sobre papel y una bolsa de manta.
Es una experiencia especialmente atractiva para quienes prefieren regresar de un viaje con algo que hicieron con sus propias manos.



Arma tu escapada a Querétaro con Airbnb
La gracia de esta propuesta está precisamente en no tener que elegir entre descanso, gastronomía, cultura y entretenimiento. Airbnb permite consultar alojamientos en Querétaro y, por separado, descubrir Experiencias organizadas por anfitriones locales. En su plataforma ya aparecen categorías como degustaciones, recorridos culturales y recorridos gastronómicos en el estado.
Así puedes construir una escapada que comience en una propiedad con personalidad, continúe con un masaje, tenga una comida preparada por un chef, avance hacia los viñedos, se interne en una comunidad artesanal y cierre con un taller artístico.
Para consultar alojamientos y organizar el viaje, puedes visitar Airbnb México y para descubrir las actividades disponibles, Airbnb Experiences. Las experiencias y su disponibilidad pueden cambiar según las fechas y los anfitriones.
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