Después de crecer frente a las cámaras, Roberta Damián está construyendo una nueva etapa desde un lugar mucho más personal. Con nueva música en camino y el regreso a las telenovelas, la actriz y cantante habla sobre dejar de querer hacerlo todo perfecto, encontrar su sonido y descubrir quién quiere ser como artista.
Para Roberta Damián, esta nueva canción marca un antes y un después. No porque cambie por completo lo que venía haciendo, sino porque, por primera vez, siente que la música realmente habla con su voz. “Ahora estoy entendiendo mucho más cuál es mi sonido y, sobre todo, qué quiero decir.”
Después de varios años experimentando, hoy tiene mucho más claro hacia dónde quiere llevar su proyecto. “Quiero que la música se sienta cada vez más cercana a mí, a mi manera de hablar, de sentir y de ver las relaciones.”
Aunque muchas de sus canciones parten de experiencias personales, asegura que no siempre cuentan la historia exactamente como ocurrió. “Casi siempre hay una emoción real detrás.”
Para ella, escribir también se ha convertido en una forma de entenderse. “Necesito encontrar qué parte de esa historia sí conozco emocionalmente. Escribir también es una forma de entender cosas que a veces hablando no sé explicar.”
Durante mucho tiempo sintió que debía elegir entre la actuación y la música. Hoy sabe que nunca fue necesario. “Entendí que la música no tenía que competir con la actuación.”
Las dos ocupan un lugar distinto en su vida. “Actuar me encanta porque puedo desaparecer dentro de alguien más. La música es casi lo contrario: ahí no tengo un personaje detrás del cual esconderme.”
Construir una carrera musical también le enseñó a bajar el ritmo. Aunque ya era una cara conocida como actriz, entendió que la música necesitaba su propio tiempo. “He aprendido a no tener tanta prisa y a disfrutar el proceso.”
Su objetivo nunca ha sido que el público la escuche porque ya la conoce, sino porque conecta con lo que escribe. “Quiero que la gente conecte con mis canciones porque realmente les gustan y se identifican con ellas.”
Este año también volvió a las telenovelas con Guardián de mi vida, un regreso que vivió desde un lugar completamente distinto. “Volví siendo una persona completamente diferente.”
Su personaje, Rex, también le recordó por qué sigue disfrutando tanto actuar. “Me permitió hacer cosas que no había hecho antes y me hizo confiar mucho más en mí como actriz.”
Hoy no siente que tenga que escoger entre una carrera y otra. “Con la música tengo la libertad de decidir qué quiero contar y qué parte de mí quiero enseñar.”
Con apenas 23 años, Roberta no tiene prisa por llegar a ningún lado. Quiere hacer cine, trabajar fuera de México, seguir creciendo como actriz y ver cómo el universo musical que está construyendo encuentra a su público. “Tengo 23 y siento que apenas estoy descubriendo qué tipo de artista y qué tipo de persona quiero ser.”
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