Con una propuesta que fusiona tradición artesanal, elegancia y el inconfundible espíritu de la dolce vita, Bvlgari presenta dos nuevas versiones de su emblemático reloj Bvlgari Bvlgari. Inspiradas en los colores luminosos del verano italiano, estas piezas transforman el tiempo en una expresión de arte y sofisticación.

El legado de un icono atemporal
Pocas colecciones representan la identidad de una marca con tanta claridad como Bvlgari Bvlgari. Nacida en 1975 como un obsequio exclusivo ideado por Gianni Bulgari para los clientes más distinguidos de la firma, la creación evolucionó hasta convertirse en uno de los relojes más reconocibles de la relojería contemporánea. Reinterpretado por Gérald Genta en 1977, el reloj consolidó una estética que continúa vigente décadas después. Su característico bisel grabado con la doble inscripción, inspirado en las antiguas monedas romanas y en las inscripciones monumentales de la arquitectura clásica, se ha convertido en una firma visual inseparable del universo de la marca.
Bvlgari celebra el verano a través del color
Para esta temporada, Bvlgari reimagina su icónica colección mediante dos nuevas esferas de marquetería de nácar elaboradas artesanalmente. Disponible en delicados tonos rosa y verde, cada modelo evoca la luz, la frescura y el encanto de los veranos italianos. La elección de estos colores no es casual. El rosa transmite una feminidad suave y refinada, mientras que el verde aporta profundidad y una elegancia vibrante. Ambas interpretaciones reflejan la capacidad para convertir elementos de la naturaleza en expresiones de lujo contemporáneo.

La maestría artesanal
El verdadero protagonista de estas nuevas creaciones es el extraordinario trabajo realizado sobre la esfera. Inspirada en el antiguo arte romano del mosaico policromado, Bvlgari traslada una tradición milenaria al universo relojero mediante una compleja marquetería compuesta por aproximadamente 400 diminutas piezas de nácar ensambladas a mano. Cada fragmento es colocado individualmente para formar un delicado fresco iridiscente cuyos reflejos cambian con la luz. El resultado es una superficie viva y luminosa que se complementa con doce índices de diamantes. Esta interpretación demuestra una vez más cómo Bvlgari continúa explorando el diálogo entre patrimonio cultural y diseño contemporáneo, convirtiendo cada reloj en una auténtica obra de arte portátil.

Dos versiones, una misma visión
La versión con esfera de nácar rosa incorpora un bisel de oro rosa que potencia la calidez de sus tonalidades, mientras que la edición con esfera de nácar verde se complementa con un bisel de oro amarillo que realza la intensidad de sus reflejos. En ambos casos, el contraste entre el oro precioso y el acero pulido y satinado aporta una estética moderna y sofisticada. Equipados con movimiento de cuarzo y una construcción diseñada para acompañar tanto el día como la noche, estos nuevos modelos reafirman la capacidad de la marca para crear relojes que trascienden tendencias y temporadas.


Más que una nueva incorporación a una colección histórica, estas creaciones representan la visión única de Bvlgari sobre el lujo contemporáneo: una combinación de herencia romana, excelencia artesanal y sensibilidad estética.
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