En un circuito donde muchos torneos compiten por atención, el Mifel Tennis Open by Telcel Oppo ha logrado construir identidad. A diez años de su primera edición, el Abierto de Los Cabos entra en 2026 con una posición distinta. La edición de aniversario se jugará del 27 de julio al 1 de agosto en el Cabo Sports Complex y desde el primer anuncio deja claro que la apuesta va en serio. El cuadro ya suma nombres como Jiri Lehecka, Karen Khachanov, Francisco Cerúndolo, Cameron Norrie, además del regreso del campeón defensor Denis Shapovalov y la presencia del español Rafael Jódar, una de las nuevas caras que empieza a llamar la atención dentro del circuito.
Lo interesante es que el crecimiento del torneo no se queda en la lista de jugadores. En estos años, Los Cabos ha ido afinando una fórmula que mezcla tenis de alto nivel con una atmósfera mucho más relajada que la de otros torneos del circuito. Aquí el deporte convive con música, activaciones, gastronomía y una energía que se siente menos rígida y más cercana al ritmo natural del destino. El resultado es un torneo que entiende que hoy el público busca algo más que sentarse a ver un partido.

Para esta edición, el complejo suma una nueva cancha, elevando a seis el número total dentro del venue. Es un ajuste técnico, pero también una señal clara de que el torneo sigue creciendo desde adentro, escuchando tanto a jugadores como a la ATP para seguir elevando el nivel de la experiencia.
Al mismo tiempo, el evento mantiene uno de sus elementos más interesantes: su conexión con el desarrollo del tenis mexicano. El regreso del programa Cantera Conade vuelve a abrir espacio para que nuevas generaciones puedan acercarse a un entorno profesional dentro de un torneo ATP.
Después de diez años, el Mifel Tennis Open ya no necesita presentarse como una promesa. Lo que empezó como una nueva sede dentro del tenis internacional hoy se siente como un torneo que encontró su propio lugar: uno donde el deporte sigue siendo el centro, pero nunca lo único que importa.
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