Adaptar una serie como The Office no es tarea fácil. Es uno de esos formatos que parecen imposibles de traducir sin perder el tono incómodo, el humor seco y esa sensación de “no puedo creer que esto esté pasando”. Y, sin embargo, la versión mexicana La Oficina, bajo el liderazgo de Gaz Alazraki, logró algo que pocas adaptaciones consiguen, sentirse propia sin perder la esencia. Es por eso que cuando se anunció que la serie regresaba para una segunda temporada, no podríamos estar más entusiasmados.

Desde que comenzamos a ver el primer episodio queda claro que no estamos viendo una copia. Sí, está el ADN de la original, pero todo está filtrado la cultura godín mexicana. Y ahí está su mayor acierto. Fernando Bonilla lidera la serie como Jerónimo Ponce III, el jefe que cree genuinamente que es carismático (a poco no conocemos a varios), pero cuya falta de autoconciencia lo convierte en una constante fuente de incomodidad, aunque en el fondo puede que tenga buen corazón.

A su alrededor, Fabrizio Santini y Elena del Río, quienes interpretan al dúo de Memo y Sofi encarna al vendedor y a la de atención a clientes que navegan la oficina en busqueda del amor, aunque tal vez no se lo quiera admitir, Edgar Villa se roba el escenario con uno de los mejores nombres de la televisión mexicana, Aniv, en honor al aniversario de la revolución, que de alguna manera explica perfectamente la personalidad de su personaje.

Y ese es justo el punto. Los personajes no se sienten como caricaturas, llevan una especie de naturalidad del surrealismo nacional que llevó a decir a Dali que no quería regresar a México, ya que era más surreal que sus pinturas, hace que los chistes no parezcanforzados, sino inevitables.

Al final, La Oficina logra lo que muchas adaptaciones no, encontrar su propia voz. Más allá de los personajes o los chistes, lo que realmente captura es la mezcla de resignación, rutina y microdramas que definen la vida godín. No necesitas haber visto la original para entenderla. Solo necesitas haber trabajado en una oficina.
Con una segunda temporada ya en desarrollo, estamos felices de que regrese porque creemos que esa oficina todavía tiene mucho por decir y mucho más por incomodar.
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