En Madrid, Semana Santa ya no es solo se trata de tradición, también es una oportunidad para vivir experiencias. Este año, Rosewood Villa Magna convierte un clásico en algo que también conecta con una estética mucho más actual.
La inspiración viene de El Mago de Oz, pero no esperes algo literal. Aquí todo es color, detalles y una atmósfera de sueño.
Un laberinto en el centro de Madrid
El highlight es, sin duda, el laberinto instalado en los jardines. No es el típico juego: es un espacio diseñado con intención, con formas geométricas y muros verdes que crean un recorrido inmersivo. Mientras los niños buscan huevos de Pascua, el lugar se convierte en un spot perfecto para fotos.


El brunch
El domingo, el brunch es todo el plan. Mesas llenas de mariscos, quesos, carnes y postres hacen que la experiencia sea increíble. Haciendo que la comida forme parte de el plan y más cuando se antoja desde que vemos el menú. Mini torrijas, éclairs, chocolate en distintas texturas… todo pensado para verse tan bien como sabe. Para niños, la versión infantil incluye un taller de decoración de huevos.
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