Armar una charcuterie board va mucho más allá de poner quesos y carnes sobre una tabla. Se trata de encontrar el balance perfecto entre sabores, texturas y pequeños detalles que hacen que todo se vea (y sepa) mejor.

Para convertirte en el host que tus invitados jamás van a olvidar, te comparto los mejores tips para elevar tu charcuterie board y hacer que cualquier reunión se sienta bien pensada, sin complicarte de más.
La regla de oro de los quesos
Esta es una regla que NO se puede romper. Para darle esa variedad a tu tabla, recuerda que tres quesos bien elegidos valen más que cinco sin intención.
Para equilibrar tus quesos debes tener:
- Queso suave (fresco o delicado)
- Queso cremoso (brie, camembert, queso triple crema)
- Queso maduro o intenso (manchego curado, gouda añejo, azul)

Siempre hay que contemplar el equilibrio de sabores
Antes de pensar en estética, asegúrate de que todo combine bien.
Si los sabores funcionan, la tabla ya tiene una base sólida.
- Salado con dulce (ej: Brie + miel + nuez)
- Graso con ácido (ej: Burrata + tomates cherry marinados)
- Intenso con neutro (ej: Queso azul + pan rústico)
TIP: Aquí el secreto está en que cada elemento aporte algo distinto pero armonioso.

Define una paleta de tres colores base
Para elevar aún más la presentación, utiliza tonos neutros como base, un color protagonista y un tono profundo para contraste.
Las mejores combinaciones son:
- Blanco, rojo (frutos rojos) y madera
- Beige (quesos), verde (uvas/aceitunas) y vino (carnes)
- Crema, oliva y café (aceitunas, chocolate)

El toque gourmet
Los detalles pequeños que hacen la diferencia y pueden cambiar la experiencia de una tabla de quesos.
- Miel con romero o chile
- Peras o uvas ligeramente asadas
- Aceite de oliva infusionado con cítricos
- Almendras o nueces tostadas con sal de mar

Decora dentro de la tabla
La decoración también forma parte del bocado. Todo lo que pongas debe sumar visualmente y poder comerse.
- Hierbas frescas como romero o tomillo
- Tablero de ajedrez con queso y aceitunas
- Frutas colocadas en pequeños racimos
- Bowls pequeños con miel, aceitunas o spreads
Piensa la tabla como una composición: deja respirar la madera, crea pequeños grupos y evita saturar.

Elevar tu charcuterie board es más sencillo de lo que parece. Cuando hay equilibrio, coherencia visual y pequeños toques gourmet, la mesa habla por sí sola y el hosting se siente natural, relajado y bien logrado.
Deja un comentario