México es un país que nunca termina: paisaje, ritmo, memoria, sabor. Un territorio que se revela distinto a cada mirada. Odysya nace desde esa certeza. Mónica Quintero, Carmen Ortega, Paola Quintero y Mariana Guzmán decidieron crear una plataforma que no solo muestra lugares, sino historias, emociones y conexiones auténticas. Su misión es guiar a los viajeros hacia un México que vibra entre lo moderno y lo ancestral, lo íntimo y lo sorprendente. Una invitación a mirar el país con nuevos ojos y a descubrir esa versión profunda y viva que solo existe cuando alguien sabe cómo mostrarla.

¿Cómo nace Odysya? ¿Qué vieron que les hizo decir “aquí hay que hacer algo”?
Creo que fueron muchas cosas al mismo tiempo. Primero, identificamos un área de oportunidad muy clara. Entendimos que hoy existe una demanda real por experiencias diseñadas con intención, calidad y conocimiento. Y, por nuestros perfiles profesionales, entendimos que nosotras podíamos responder a esa demanda de manera auténtica y sólida. Vimos que teníamos las herramientas, la sensibilidad y la experiencia para construir un proyecto así.
Al decidir entrar en este mundo de “enseñar México”, ¿qué retos han tenido?
Carmen: Mostrar la cultura de forma responsable, informada y real. No caer en lo turístico superficial, sino mostrar México como es, con autenticidad. Y también concientizar a los visitantes sobre cómo respetarlo y honrar sus tradiciones.
Mónica: A mí me sorprendió la percepción que se tiene sobre los costos en México.
Parte de nuestro proyecto es concientizar sobre el valor real del trabajo y del capital humano mexicano. A veces hasta los mismos mexicanos dudan en pagar precios justos dentro de su propio país, cuando sí lo hacen en el extranjero.

¿Cuál ha sido el error del que más han aprendido?
Paola: Más que hablar de errores, diría que estamos en un proceso de perfeccionamiento constante. Uno de los mayores aprendizajes ha sido desarrollar una sensibilidad absoluta para leer a las personas. Aunque tengamos un brief, muchos clientes esperan que les leas la mente. Con el tiempo aprendimos a interpretar personalidad, forma de comunicarse, intereses, dietas, edad, movilidad, temas de seguridad y ajustar absolutamente todo a partir de eso.
Mónica: Otro gran aprendizaje ha sido resolver en el momento. Venimos del mundo de la producción, así que estamos acostumbradas a los “bomberazos”.
Puedes tener una planeación impecable, pero siempre aparece algo inesperado: tráfico, manifestaciones, cierres, cambios de ánimo. Y ahí entra nuestra capacidad de reorganizar todo en minutos sin que el cliente se dé cuenta.
Carmen: Y también hemos aprendido a encontrar ese balance entre logística y magia. Crear itinerarios es divertidísimo porque siempre pensamos en cómo incluir un wow factor: algo único, auténtico y memorable que haga que la experiencia se sienta irrepetible. Ese ejercicio constante de creatividad nos mantiene alerta y nos recuerda por qué hacemos lo que hacemos.

¿Qué sienten al poder enseñarle al mundo cómo es México?
Orgullo, sobre todo. Es profundamente satisfactorio ver cómo los extranjeros se sorprenden y aprecian lo que van descubriendo. Cada grupo es distinto, pero la reacción general siempre es de emoción genuina. Ese contraste entre un México moderno y uno profundamente tradicional los maravilla.
Y, en realidad, nosotras también nos hemos enriquecido muchísimo en el proceso. Hemos conocido lugares que jamás habíamos visitado, aprendido historias nuevas y reconectado con nuestras propias raíces. Enseñar México también nos emociona a nosotras.
Carmen: México es infinito. Es una fuente inagotable de rutas, sabores, paisajes y narrativas. Me emociona saber que este trabajo nunca termina; siempre habrá algo nuevo que aprender y compartir.
Mariana: Para mí es algo profundamente personal. Me quedé a vivir aquí porque me enamoré del país, de su diversidad, su gente y su energía. Sé que nunca voy a terminar de conocerlo, y eso me fascina. Cada rincón que descubro lo imagino como una posible experiencia para Odysya.

¿Qué quieren que sienta alguien que vive una experiencia con ustedes?
Paola: Que no lo olvide nunca. Que se sienta visto. El verdadero lujo hoy no es el costo, sino la atención a los detalles que hacen una experiencia única. Queremos que la gente sienta que vivió algo que no podría haber vivido con nadie más.

¿Cómo definen el éxito?
Hacer todos los días algo que disfrutas, te apasiona y más allá de números, es lograr dejar un legado. Elevar la conciencia turística del país y transmitir un respeto profundo por México.
¿Qué consejo le darían a un turista que viene a México?
Observen. Busquen. Confíen. Relájense y déjense sorprender. No vengan con preconcepciones. México siempre es más grande de lo que imaginan.
¿Cómo ven el futuro de Odysya?
Vemos a Odysya como un embajador de México: un referente en accesos y experiencias únicas, auténticas y profundas.
Deja un comentario