“El vino es un lenguaje universal” escuché decir a una mujer durante una comida que compartimos con un par de vinos elegidos para maridar cada platillo. La bodega: Emilio Moro; las etiquetas: diversas, entre tintos, blancos y un rosado; el resultado: una comida muy especial con una conversión enriquecedora y una sobremesa de aquellas de las que no te quieres levantar de la mesa.
Y es que si algo consigue Emilio Moro es llenar los paladares de la gente, no solo de un buen vino, sino de palabras, emociones e ideas dispuestas a ser compartidas con todos aquellos reunidos y compartiendo una copa de vino.
Y es que en efecto el vino es un hilo conductor, lleno de historias, rico en tradición y con mucho sabor. Y más si es un vino con un gran legado familiar como lo es Emilio Moro, una bodega que ha pasado de generación en generación compartiendo si amor, pasión y tradición.
Simplemente, se podría decir que el vino es un gran testigo de la vida misma en primera fila. Imaginemos cuántas cosas no habrá visto pasar un viñedo o cuántas confesiones no habrá escuchado una botella.

Un legado familiar, una pasión compartida y un gusto por los momentos compartidos. Así es Emilio Moro
Su elegancia, profundidad y equilibrio hacen de etiquetas como Emilio Moro, Elalba de Emilio Moro, Malleolus y La Felisa una forma de celebrar los sabores y matices de estos meses, donde la calidez y la convivencia son protagonistas. Originarios de la Ribera del Duero y El Bierzo, estos vinos reflejan la identidad de su tierra y la pasión de una familia que ha hecho del vino su legado. Desde la intensidad y estructura de Malleolus, la expresión frutal y sedosa de Emilio Moro, la pureza y frescura de Elalba de Emilio Moro hasta la filosofía ecológica de La Felisa, cada etiqueta ofrece una experiencia sensorial distinta, perfecta para acompañar comidas largas y momentos memorables.

Maridajes de temporada
En esta época del año, los vinos de Emilio Moro encuentran su mejor expresión junto a platos que equilibran textura, sabor y aromas de temporada.
Por ello y más es que para dar inicio a una de las épocas más lindas del año en el que las reuniones con nuestros seres queridos son cosa de todos los días, Emilio Moro debe ser un invitado más a la mesa para pasar el mejor de los ratos.