TANE presenta los nuevos trofeos del Abierto Mexicano de Tenis 2026 en Acapulco, inspirados en el guaje de Guerrero y trabajados en plata

El Abierto Mexicano de Tenis no necesita presentación. Es uno de los torneos más importantes de mexico con esa mezcla de intensidad deportiva y todo eso tan cool que solo Acapulco sabe sostener.
Un trofeo hecho por TANE
Para esta edición, la inspiración nace del guaje. No como folclor, sino como estructura. Este fruto originario de Guerrero es base de una de las tradiciones artesanales más sofisticadas del país: las lacas y jícaras trabajadas a mano, donde el paisaje se convierte en ornamento.
TANE toma esa forma y la transforma en una escultura de plata .925. El cincelado recorre la superficie con precisión quirúrgica. En el centro, una pelota de tenis de oro amarillo de 23 quilates.
El lujo sí pesa
En una época donde muchas marcas hablan de herencia sin realmente sostenerla, aquí el proceso es tangible. Más de 80 años de maestría artesanal respaldan cada pieza.
Los talleres en México siguen siendo el centro. Ahí se trabaja con técnicas como el tour à repousser y el cincelado manual para dar forma también a los nuevos reconocimientos: pelotas de tenis esculpidas en plata .925, montadas sobre bases de nogal.


Acapulco como símbolo cultural
El torneo no es solo deporte; es calendario social, es encuentro internacional, es historia del tenis en México. Lo que TANE hace es insertarse en ese momento y convertirlo en pieza permanente.
Más que un trofeo, un gesto de identidad
Desde 1942, TANE ha construido su reputación como la única casa de lujo mexicana con proyección internacional. No es una etiqueta vacía. Es una práctica constante de excelencia artesanal y diseño contemporáneo.
Con TANE Abierto Mexicano de Tenis 2026, la marca vuelve a hacer lo que mejor sabe: convertir un trofeo en símbolo. Y en un país donde la artesanía suele apostar por lo decorativo, verla ocupar el centro de uno de los eventos deportivos más prestigiosos es, honestamente, relevante.
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