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Reabre La Metrópolis: un ícono de la arquitectura madrileña

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Este edificio que siempre ha sido un ícono en Gran Vía y protagonista de casi todas las fotos de turistas y madrileños no necesita presentación. La Metrópolis siempre ha estado ahí y durante más de un siglo ha sido uno de los símbolos más reconocibles de Madrid. La vemos tanto que casi se nos olvida lo que significa. Hasta ahora, que vuelve a abrir sus puertas.

Un ícono arquitectónico

Cuando se inauguró en 1911, Madrid apenas estaba construyendo su idea de modernidad. La Gran Vía comenzaba a tomar forma y este edificio diseñado por los arquitectos franceses Jules y Raymond Février, rompía con todo lo que había alrededor.

Su estética afrancesada, teatral, y su inolvidable cúpula dorada terminaron convirtiéndose en su firma. Arriba, la Victoria Alada completa una silueta que cualquier madrileño (o cualquiera que haya visitado la ciudad) reconoce al instante. Ha sido estrella de fotos y postales desde hace más de cien año.

Datos curiosos que forman parte de su historia

Antes de la actual Victoria Alada, la escultura que coronaba el edificio era un Fénix, símbolo de la compañía aseguradora original. En los años 70 fue sustituido tras el cambio de propietarios.

Durante más de un siglo fue, básicamente, un edificio de oficinas. Y eso es quizá lo más sorprendente: uno de los íconos más fotografiados de Madrid era, por dentro, completamente inaccesible.

Ha sobrevivido a guerras, reformas urbanas y a la transformación radical del centro. Mientras todo alrededor cambiaba, ella seguía en pie, observando Gran Vía desde arriba.

Reinaugurado como hotel

Después de más de cinco años de obras, la Metrópolis reabre como Club Metrópolis. El interior se ha transformado por completo y ahora alberga un hotel boutique de 19 suites, varios espacios gastronómicos y un club privado internacional distribuidos en sus ocho plantas.

Dormir aquí no es solo una cuestión de lujo; es dormir dentro de una pieza histórica. Las habitaciones combinan el respeto por la arquitectura original con un interiorismo contemporáneo: techos altos, molduras restauradas, mármol y una iluminación pensada para resaltar el carácter del edificio.

Las vistas son parte esencial de la experiencia. Desde algunas suites se puede ver Cibeles, Alcalá o la propia Gran Vía. Es estar en el centro exacto de Madrid, pero desde arriba.

El proyecto incluye siete espacios gastronómicos con propuestas diferenciadas: restaurantes más formales, zonas íntimas, barras y salones que evocan la atmósfera de un club social clásico. Y luego está la terraza bajo la cúpula, probablemente el espacio más esperado. Un rooftop que abrirá completamente en primavera y que permitirá contemplar Madrid desde uno de sus puntos más simbólicos.

Ahora parte de Grupo Paraguas

Detrás de esta transformación está Grupo Paraguas, responsable de algunos de los restaurantes más conocidos de la ciudad. Con La Metrópolis no solo suman una nueva dirección; suman un edificio con historia.

El proyecto combina hospitalidad, gastronomía y membresía en un formato híbrido: parte abierto al público, parte exclusivo para socios y huéspedes. Más cercano a los grandes clubs privados internacionales que a un hotel tradicional.

La diferencia es clara: la Metrópolis ya no es solo un ícono que se mira o se fotografía. Ahora es un lugar al que se entra y disfruta.

Fotos: cortesía

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