En el corazón del continente americano, frente a paisajes naturales sin igual y con una riqueza cultural extraordinaria, Perú es un destino que debes conocer si lo que buscas es vivir un verano eterno.
Y es que las playas del norte del país resultan un verdadero paraíso que nos invita a conectar con la naturaleza, la riqueza de la región y su innegable gastronomía.

Piura: un abanico de experiencias de sol y playa
Aquí, cada viajero encuentra su propio ritmo: desde quienes buscan descanso absoluto hasta quienes prefieren actividades suaves en contacto con la naturaleza. Playas como Máncora, Los Órganos, Vichayito, Colán, Cabo Blanco o Lobitos ofrecen opciones variadas, seguras y fáciles de disfrutar.

En destinos como Los Órganos, el mar marca el pulso del día. Las actividades acuáticas como el surf, paddle, kayak o buceo, conviven con largos momentos de descanso frente al Pacífico, permitiendo que cada integrante del viaje elija cómo participar. Navegar por la costa en yate privado es otro de esos planes que se disfrutan sin importar la edad, muchas veces acompañado por delfines y experiencias gastronómicas a bordo.

Tumbes: vacaciones idílicas frente al océano Pacífico
Al extremo norte del país, Tumbes complementa esta propuesta con playas de atmósfera más pausada y con un claro enfoque en el bienestar. Destinos como Punta Sal, destacan por sus aguas cálidas y arena blanca, así como por su oferta de resorts con piscinas, servicios gastronómicos de alto nivel y experiencias wellness como masajes y tratamientos al aire libre. Zorritos, por su parte, ofrece una infraestructura hotelera ideal para disfrutar de días de sol, actividades acuáticas y descanso frente al mar.