Hace apenas unas horas, en el famoso Festival de Cine de Venecia, Luca Guadagnino apareció con una camiseta que llevaba la frase “No Dior, No Dietrich”. Una consigna breve, intrigante y, sobre todo, cargada de historia.

¿Qué o quién es Dietrich?
Lo que a primera vista podría parecer solo un juego de palabras en realidad tiene raíces muy concretas: en los años 50, la actriz Marlene Dietrich no solo era clienta frecuente y amiga cercana de Christian Dior —gastaba fortunas en su taller y pasaba fines de semana en su casa de Milly-la-Forêt—, sino que también supo marcar sus condiciones en Hollywood. En 1950, cuando Alfred Hitchcock la invitó a protagonizar Stage Fright (estrenada en Francia como Le Grand Alibi), Dietrich lanzó un ultimátum: si no la vestía Dior, ella no hacía la película. De ahí nació la frase que ahora resucita Guadagnino: “No Dior, No Dietrich”. Dior, por supuesto, diseñó todos sus vestuarios para la película.

Con este guiño, Luca no solo conecta con un momento clave donde moda y cine se entrelazaron, también enmarca su propia aparición en Venecia, donde estrenará After the Hunt. En esta ocasión, los trajes de la película no llevan la firma de Dior, sino la de Jonathan Anderson, diseñador que ya se ha convertido en uno de los grandes cómplices creativos del director italiano.

En otras palabras, esa camiseta no es casualidad: es un recordatorio de que, en el cine, la moda nunca ha sido un accesorio, sino un protagonista en sí.
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