Los íconos de estilo de 2025 no solo vistieron las tendencias: las editaron, las mezclaron y, sobre todo, les dieron una voz propia. A través de alfombras rojas, street style y apariciones virales, su forma de vestir se sintío tan alineada a este momento cultural.
Zendaya y la alfombra roja como relato
Zendaya terminó de coronarse como la actriz que convirtió cada alfombra roja en un mini relato visual. Entre siluetas arquitectónicas, referencias a sus proyectos y un styling milimétrico, sus apariciones mezclaron glamour clásico con un guiño casi futurista, marcando conversación.


Hailey Bieber y el minimalismo pulido
Hailey consolidó el minimalismo pulido como uno de los códigos dominantes de 2025. Blazers precisos, denim recto, tank tops blancos y accesorios medidos redefinieron el “uniforme” de ciudad, demostrando que menos puede ser mucho más cuando el corte y la proporción están en su sitio.


Anya Taylor‑Joy y el glamour de época editado
Anya fue el recordatorio de que el glamour old Hollywood sigue vivo, solo que reinterpretado para esta década. Vestidos columna, corsés, siluetas dramáticas y detalles couture hicieron de cada look un gesto casi teatral, sin perder frescura.


Adut Akech y la elegancia global
La modelo se consolidó como emblema de elegancia global. Sus elecciones mezclaron líneas limpias, texturas fluidas y guiños a referencias africanas sutiles, logrando un estilo que se siente sofisticado, moderno y profundamente personal al mismo tiempo.


Emma Chamberlain y el casual pensado
Emma volvió tendencia un modo de vestir que parece improvisado, pero está cuidadosamente editado. Sudaderas oversized, piezas vintage, pantalones amplios y tenis se mezclaron con joyería y bolsos de diseñador, consolidando la estética relajada que domina calles.


Timothée Chalamet y la masculinidad experimental
Timothée siguió rompiendo la idea de cómo “debería” vestirse una estrella masculina de Hollywood. Trajes experimentales, monos brillantes, cuellos halter y tailoring fluido lo posicionaron como referente de una masculinidad que abraza lo experimental sin perder elegancia.


A$AP Rocky y lo editorial en movimiento
Para A$AP Rocky, cada salida es casi un editorial andante. Su mezcla de streetwear de lujo, piezas de archivo, joyería llamativa y referencias muy pensadas lo mantuvo como uno de los hombres mejor vestidos del año.


Jenna Ortega y el filo gótico
Jenna Ortega consolidó un registro propio que mezcla toques dark, inspiración noventera y un tailoring afilado que ya se reconoce a primera vista. Entre minivestidos negros, encajes, plataformas y trajes entallados, su estilo equilibra dulzura y filo, convirtiéndola en referente de una generación que busca algo más que la estética clásica.


Bella Hadid y el archivo vivo
Cuando reapareció, Bella reforzó su papel como archivo viviente de los 90 y los 2000. Pantalones de tiro bajo, lentes diminutos, cuero, denim oscuro y tops estructurados dialogaron con piezas contemporáneas, creando un mosaico nostálgico.


Beyoncé y la moda como mito
Beyoncé eligió menos apariciones, pero cada look fue un statement. Entre corsetería, brillos, trajes poderosos y siluetas pensadas para acompañar su narrativa artística, confirmó que la moda puede ser una herramienta de construcción de mito.


En conjunto, estos diez íconos mostraron que el estilo en 2025 ya no se trata solo de seguir tendencias, sino de construir un relato propio. Cada outfit funciona como un capítulo más de la historia que están contando dentro y fuera de la pantalla.
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