Después de meses al aire, para Graco Sendel el proyecto de Doménica Montero llegó a su fin dejando mucho más que un personaje: aprendizaje, exposición y una conexión muy real con la audiencia.
Cuando le preguntamos con qué sensación se queda después de esta etapa, su respuesta es clara:
“Son muchas sensaciones. Emoción, motivación por ver qué viene después… pero la palabra principal para mí sería gratitud.”
Hoy el impacto de su personaje parece evidente, pero al inicio nada estaba asegurado. De hecho, hubo un momento en el que pensó que el papel ya no sería suyo. “Cuando hice casting para Pedro las cosas iban avanzando, pero luego me dijeron que ya habían agarrado a otro actor. Y como en esta carrera estás acostumbrado al rechazo, fue como ‘bueno, estuvimos cerca’. Pero al final el proyecto cambió y me hablaron otra vez.”


Durante el rodaje, alguien sí parecía tener claro lo que podía pasar: Angelique Boyer. “Angelique me decía mucho: ‘Acuérdate lo que te digo, tú te vas a llevar esta novela’. Yo le decía que el personaje estaba padre, pero ella insistía.”
Con el tiempo, las redes terminaron confirmándolo. Clips, escenas y fan edits empezaron a circular por todos lados, algo que incluso sorprendió dentro de la propia industria. Pero más allá de la viralidad, lo que realmente se llevó del proyecto fue el proceso emocional de construir a Pedro.
“Yo soy una persona que suele guardarse mucho sus emociones. Pedro es hipersensible, entonces me hizo tocar fibras muy tiernas, muy de niño.” Para él, esa es una de las claves del trabajo y de construir la identidad de su personaje. “Hay una gran diferencia entre actuar como el personaje o ser el personaje. Cuando lo actúas, se nota. El chiste es realmente serlo.”
Durante los meses de rodaje, la energía del personaje terminó volviéndose parte de su rutina diaria. “Pedro estaba todo el tiempo arriba, con mucha emoción. Y había días en los que yo no llegaba con esa energía, entonces volver a entrar ahí era complicado.”
Ahora que la novela terminó, despedirse tampoco ha sido tan simple. Sobre todo porque el personaje sigue presente de muchas formas: gente que lo reconoce en la calle, mensajes en redes y personas que le cuentan que empezaron a ver la novela por él. “Entre más me da, más me cuesta decirle adiós.” Nos cuenta.

Pero la siguiente etapa ya viene, y es completamente distinta.
Después de un personaje tan con tanta luz y emociones a flor de piel como Pedro, Graco Sendel ahora se mueve hacia un territorio mucho más oscuro con El renacer de luna, un proyecto donde interpreta a Rodrigo, un villano que lo obliga a explorar una energía muy diferente.
“Con Pedro toqué fibras muy sensibles. Con este nuevo personaje estoy tocando fibras más oscuras.” Para él, ese proceso también implica mirar hacia dentro. “Creo que es hasta antinatural aceptar las partes que no nos gustan de uno mismo. Pero para construir un personaje tienes que reconocerlas.”
Al final, cada actor necesita encontrar algo propio dentro del personaje por lo que en su proceso creativo también busca referencias que le ayuden a entender la psicología del papel. “Hay ciertas cosas de Patrick Bateman en American Psycho y un poco también del personaje de Leonardo DiCaprio en The Great Gatsby, pero muy ligero”, cuenta.
Pero más allá de las referencias, lo que realmente le interesa es entender la complejidad del personaje. “Para hacer cualquier personaje tienes que encontrar algo que tengas en común con él. Rascarle hasta encontrar algo que puedas compartir con esa persona.”


En este caso, ese ejercicio implica aceptar partes incómodas de uno mismo. “Es indagar en esas partes que te cuesta aceptar. Cosas que sabes que no están bien o que moralmente no están bien vistas… pero reconocer que están ahí.” Nos platica sobre lo que descubre de si mismo mientras se adentra en un nuevo personaje.
Y si algo deja claro esta nueva etapa es que Graco está listo para explorar personajes cada vez más complejos. Porque al final, más allá de proyectos, viralidad o nuevos retos, hoy su definición de éxito es bastante simple.
Créditos:
Realización: Jorge Alférez y Daniela Alazraki
Stylist: Rodrigo Alcántara
Fotógrafo: Einar González
Maquillaje: Daniel Casillas para Revion
Peinado: Daniel Casillas para American Crew y Hot Tools
Créditos Styling:
Look 1: Total look: Dolce & Gabbana
Joyería y reloj: Bvlgari
Look 2:
Total look: Louis Vuitton
Joyería: Bvlgari
Look 3:
Total look: Prada
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