El regreso de Matilda, el musical a los escenarios mexicanos no solo marca uno de los estrenos más esperados del año, también representa un momento clave en la trayectoria de Gloria Aura. La actriz vuelve al teatro musical de gran formato para encarnar a la Señorita Honey, un personaje profundamente querido que, encarna una forma silenciosa pero poderosa de resistencia. En esta entrevista, Gloria reflexiona sobre los retos emocionales de interpretar a una mujer contenida y vulnerable, el valor de la imaginación como herramienta de transformación social y el lugar que hoy ocupa el teatro musical en su identidad artística, en una etapa marcada por la madurez y la amabilidad hacia sí misma.

La señorita Honey es un símbolo de resistencia silenciosa. ¿Qué fue lo primero que conectó contigo cuando te ofrecieron el personaje?
Lo primero que me conectó fue justamente esa resistencia silenciosa. Honey es una mujer que viene de mucho maltrato, de aguantar y de resistir durante toda su vida. Es alguien que ha aprendido a sentirse débil, que no sabe cómo sobreponerse a esa forma de vivir, aunque en realidad es profundamente fuerte. Su fortaleza está en todo lo que ha logrado soportar, aunque ella misma no sea consciente de ello hasta que aparece Matilda.
Después de interpretar personajes tan icónicos y contrastantes, ¿Qué retos emocionales te plantea encarnar a una figura tan contenida como Honey?
El reto está en no volverla plana. Honey se parece mucho a mí en muchos aspectos, incluso físicamente, pero no quería quedarme solo en la dulzura. Me interesa mostrar también su lado inseguro, su oscuridad, sus vacíos. Es un personaje que puede conectar con personas que no saben cómo empoderarse, que han vivido bullying o miedo, y que buscan encontrar su voz sin perder la amabilidad que la define.
Matilda habla del poder de la educación y la imaginación. ¿Cómo crees que dialoga este mensaje con el momento que vive hoy el público mexicano?
Llega en un momento muy importante. Hoy más que nunca necesitamos empoderar a los niños para que sean quienes son, para que no se alineen a moldes que les quitan lo genuino. Vivimos rodeados de muchas “Tronchatoros”, en diferentes escalas, que intentan arrebatarnos la creatividad y volvernos grises. Creo que la obra nos recuerda que la creatividad es nuestra mejor herramienta para combatir la hostilidad, la oscuridad y el autoritarismo, y que ese es nuestro derecho desde que nacemos.
¿Cómo construyes tu propia versión de estos personajes tan icónicos que has interpretado sin perder la esencia del personaje original que muchos ya aman?
Para mí, todo parte del libreto. El texto es nuestra biblia en el teatro: ahí está el mapa completo del personaje, de dónde empieza y hacia dónde va. Mientras respetes eso y no traiciones lo que está escrito, la esencia se mantiene. Lo que cambia es la forma: tu cuerpo, tu voz, tu sensibilidad y tu análisis. El fondo siempre es el mismo; la diferencia está en cómo lo encarnas.
Este montaje reúne a figuras muy reconocidas del teatro y la televisión. ¿Cómo se empieza a generar la química en un elenco tan diverso?
Apenas estamos comenzando, pero ya hay una base muy linda. Con Jaime Camil, por ejemplo, ya había trabajado antes, fue mi primer musical hace 17 años, así que reencontrarnos ha sido muy especial. A otros compañeros los admiro profundamente, y con algunos ya había coincidido en otros proyectos. Además, compartir con actores tan completos genera un ambiente de respeto y admiración mutua.
Comenzaste tu carrera desde muy pequeña. ¿Cómo ha cambiado tu relación con el escenario ahora que vuelves a un musical de gran formato como Matilda?
Ver a los niños del elenco me confronta mucho conmigo misma. Yo empecé a los 11 años y recuerdo lo en serio que me tomaba el escenario, aunque para mí también era un juego. Hoy sigo viviendo el teatro con esa misma alegría y curiosidad. Nunca dejé de ser esa niña que ama el escenario, y creo que eso es lo que mantiene viva mi pasión.
A lo largo de tu carrera has transitado entre teatro, televisión, cine y doblaje. ¿Qué lugar ocupa hoy el teatro musical en tu identidad artística?
El teatro musical es mi hábitat natural. Es donde me siento más en casa, aunque siempre implique retos e inseguridades. Fue el lugar que me dio una identidad artística y una credibilidad que me costó mucho ganar. Aunque he explorado muchos formatos, siempre vuelvo al teatro musical porque es donde más plenamente me reconozco.
Provienes de una familia con una muy fuerte tradición artística. ¿De qué manera esa herencia influye, o no, en la forma en que eliges tus proyectos?
Influye completamente. Soy cuarta generación de artistas y en mi familia siempre se ha entendido el escenario como un lugar sagrado. No se trata de fama, sino del oficio, del respeto al público, de la disciplina y de dar lo mejor siempre. Esa herencia me enseñó a prepararme, a ser impecable y a honrar cada proyecto desde un profundo compromiso artístico.
Si tuvieras que describir esta etapa de tu carrera a través de la señorita Honey, ¿Qué dirías que estás aprendiendo sobre ti misma como artista?
Estoy aprendiendo a ser más amable conmigo misma. Honey es una mujer que, pese a todo, siempre es amable, y verla me recuerda que el proceso también debe serlo. Hoy me digo que voy bien, que es un proceso, que no tengo que presionarme tanto. Si dejo que Honey sea intermediaria entre Gloria Aura y su proceso, puedo vivir esta etapa con más paciencia y más autenticidad.

La temporada de Matilda, el musical se presentará durante 12 semanas, de viernes a domingo, a partir del viernes 13 de marzo, en el Centro Cultural Teatro 1 de la Ciudad de México, bajo la dirección de Nick Evans. El elenco está encabezado por Jaime Camil en el icónico papel de Tronchatoro, acompañado por Ricardo Margaleff y Verónica Jaspeado como los excéntricos señores Wormwood; Gloria Aura y María Elisa Gallegos, quienes alternarán funciones como la dulce y valiente señorita Honey; y Gicela Sehedi como la señora Phelps, figura clave en el descubrimiento del poder transformador de la lectura y la imaginación.
Los boletos ya se encuentran a la venta en las taquillas del teatro y a través de Ticketmaster, con una preventa Banamex disponible del 15 al 18 de diciembre.
Deja un comentario