Miami se prepara para vivir una de las experiencias culturales más cool del año. “From the Heart to the Hands: Dolce&Gabbana” llega al Institute of Contemporary Art (ICA Miami) como la primera parada de esta exposición en Estados Unidos, después de su paso por Milán, París y Roma.
Desde el primer paso, la experiencia propone algo más que observar. Es un recorrido por una visión que entiende la moda como arte vivo, como herencia, como gesto humano llevado al extremo de la belleza.


Del corazón a las manos: el lujo como proceso
Curada por Florence Müller, la exposición propone un viaje desde la emoción hasta la ejecución. No se trata solo del resultado final, sino del proceso: la idea, el trazo, el bordado, la textura, la construcción. La exposición Dolce&Gabbana en Miami presenta más de 300 piezas entre archivos históricos y nuevas creaciones, revelando cómo cada prenda nace de una visión profundamente emocional que se traduce en trabajo artesanal extremo.

Italia como musa, Miami como escenario
La cultura italiana es el hilo conductor de toda la muestra. Desde el arte y la arquitectura hasta el folclore, la ópera, el ballet y el espíritu de la dolce vita, todo aparece reinterpretado a través de siluetas, bordados y materiales que evocan siglos de historia visual. La exposición Dolce&Gabbana en Miami funciona como una carta de amor a Italia,.
Roma reimaginada: lo sagrado, lo imperial, lo cinematográfico
Una de las grandes novedades de esta edición en Miami son las salas inspiradas en Roma, presentadas por primera vez. Basadas en las colecciones de Alta Moda y Alta Sartoria mostradas en la ciudad en 2025, estas galerías exploran lo sagrado, lo imperial y lo cinematográfico desde una óptica estética.
Las prendas dialogan con la ceremonia eclesiástica, el simbolismo del poder y la monumentalidad arquitectónica, reinterpretados a través de bordados hechos a mano, filamentos metálicos, perlas, cristales y drapeados escultóricos. La exposición Dolce&Gabbana en Miami transforma la historia de Roma en un lenguaje visual contemporáneo.
Deja un comentario