Por: Victoria Alcocer
A sus 24 años, Mila Magnani no solo está transformando la conversación sobre salud hormonal femenina, la está humanizando. Lo que empezó como una búsqueda personal y casi desesperada por entender qué le pasaba a su cuerpo, se convirtió en una comunidad de cientos de miles de mujeres que encontraron en ella una voz cercana, informada y profundamente empática. En esta entrevista, hablamos sobre diagnósticos tardíos, desinformación médica y los vacíos del sistema, pero también sobre intuición, propósito y el valor de mostrarse sin filtros. Porque lo que empezó con un video en TikTok terminó siendo una marca con impacto global y una misión clara: ayudar a miles de mujeres a reconectar con su salud desde un lugar real, sin promesas vacías.

Mila, tú misma viviste los desafíos y la desinformación que hay alrededor del SOP e hipotiroidismo. ¿En qué momento decidiste convertir tu experiencia en algo más grande?
Todo se fue desencadenando poco a poco, pero fue en la cama de un hospital —tras una complicada operación de muelas— que comprendí que debía compartir mi historia. Era modelo y, de un día para otro, empecé a perder cabello, a sentirme débil y desconectada. Dejé de poder trabajar y tuve que pausar mis estudios.
Durante meses busqué respuestas, pero ningún médico lograba darme un diagnóstico claro. Finalmente, un año después, en París, me diagnosticaron síndrome de ovario poliquístico (SOP). Lo más difícil no fue el diagnóstico en sí, sino la respuesta médica: anticonceptivos y pastillas, sin ninguna guía sobre hábitos, alimentación o cuidados diarios. Entonces decidí investigar por mi cuenta y explorar soluciones naturales.
En medio de ese proceso, enfrenté además la pérdida del papá de mi prometido por un error médico, lo que me abrió los ojos sobre la importancia de no conformarse con la primera respuesta que te dan. Fue en ese momento cuando supe que mi experiencia podía ayudar a muchas más personas, y decidí compartirla toda en TikTok.
Antes de Milamend, fuiste modelo y estudiaste en NYU… ¿Cómo influyó esa trayectoria en la manera que entiendes el bienestar hoy?
Mi paso por NYU me dio acceso a una base de datos científica increíble, que fue clave para investigar a fondo todo lo relacionado con mis síntomas. Tuve que tomar un medical leave porque la niebla mental y la fatiga que tenía me impedían continuar con mis estudios, y aproveché ese tiempo para leer, estudiar y tratar de entender qué me estaba pasando. Pero también fue fundamental mi experiencia como modelo.
En esa industria, tu cuerpo es tu herramienta de trabajo, y cuando el mío dejó de responder como antes —cuando empecé a sentirme desconectada, sin energía, perdiendo cabello— la presión se volvió aún más fuerte. Esa mezcla de disciplina y desesperación fue lo que me impulsó a diseñar una solución para mí misma, que con el tiempo se convirtió en crear una comunidad para ayudar a otras mujeres que estaban pasando por lo mismo y en un producto que las ayuda a
mejorar su balance hormonal.
Si pudieras hablar con una niña de 13 o 14 años que no sabe nada sobre esto, ¿qué le dirías para que comience a entender y conectar con su cuerpo?
Lo más importante es tener una buena relación con tu cuerpo, amarte y entender que no te está traicionando: cualquier cambio o síntoma extraño es una señal de que necesita ayuda, no un defecto. Hay que cuidarlo siempre y priorizar la salud. Para mí, algo súper importante es hablar abiertamente; no debemos sentirnos solas ni avergonzadas. Knowledge is power, y para estar bien informadas, tenemos que hablar sobre lo que nos pasa y saber que siempre hay alguien que está pasando por lo mismo que tú. Entre todas podemos apoyarnos para cambiar la narrativa.
Más allá del producto, ¿qué significa para ti Milamend?
Milamend representa todo lo que es posible cuando las mujeres se juntan, es el poder de la comunidad. Nació sin querer, gracias a conectar con muchas mujeres que buscaban lo mismo: respuestas, apoyo y soluciones reales. Representa la fuerza colectiva para cambiar estigmas, crear una conversación global y hacer que cada mujer se sienta cómoda en su cuerpo. Siempre le doy las gracias a todas esas niñas que confiaron en mí, ellas son mis jefas, y juntas estamos logrando algo increíble.
¿Cómo te aseguras de que Milamend sea una opción real y no solo una promesa más?
Desde el principio, para mí fue fundamental respaldar todo lo que compartía con información científica. Quería que cada consejo, cada recomendación, estuviera validado. Lo más importante es que las mujeres entiendan qué les pasa y cómo cuidarse. Repito,
knowledge is power, y mi mayor interés es que cada una pueda conocerse y comprender lo que ocurre en su cuerpo.


Las redes sociales se han convertido en una herramienta clave para conectar y crear comunidades. ¿Cómo has usado estas plataformas para construir la comunidad de Milamend?
Las redes han sido clave en mi proceso; fue gracias a atreverme a contar mi historia en TikTok que todo esto comenzó. Hoy en día, estoy apostando por crear más contenido en YouTube, porque ahí puedo profundizar más y conectar de forma más auténtica. Además, me esfuerzo todos los días por leer cada mensaje que llega, tanto en la página como en las redes. Para mí, la comunidad es el corazón de todo esto, y me importa que sepan que soy yo quien las escucha.
Emprender no es fácil a ninguna edad, pero hacerlo a los 24 y en un campo tan complejo cómo la salud femenina es aún más reto, ¿qué ha sido lo más difícil y lo más gratificante de este proceso?
Creo que uno de los mayores retos ha sido conseguir inversión; muchos no creían en un proyecto como este ni le daban la importancia al tema hormonal. Pero lo más gratificante —sin duda— ha sido el apoyo constante de la comunidad. Sin ellas,
nada de esto existiría. De hecho, fue gracias a ellas que logré cerrar la inversión: un inversionista escuchó a varias niñas hablar de mi fórmula en una boda, y eso lo convenció de apostar por el proyecto. Sé que suena cliché, pero es la verdad: mi comunidad lo es todo. Ellas fueron quienes impulsaron Milamend desde el principio… y me cambiaron la vida.
¿Qué consejo darías a alguien que quiere emprender desde su historia personal?
Recordar siempre el por qué y para quién lo haces. Abrirse puede dar mucho miedo, pero ser genuina y saber contar tu historia con sensibilidad es clave para transmitir tu mensaje de forma auténtica y lograr una conexión real con los demás.
Para ti, ¿qué significa realmente el bienestar femenino y cuál sería tu consejo para empezar a construirlo?
Lo primero que lees al abrir una caja de Milamend es: “We are here to help you feel at home in your body again”, y para mí, eso lo es todo. No se trata de tener la piel perfecta ni de} alcanzar un peso ideal, mucho menos de tenerlo todo resuelto. Se trata de sentirte en paz con tu cuerpo, de reconocerte, confiar en él, incluso cuando no está al 100%. La salud no es lineal, especialmente para quienes vivimos con síndromes o desequilibrios hormonales: hay brotes, altibajos, días difíciles provocados por el estrés, el trabajo, temas familiares… incluso pandemias (jaja). Pero mientras puedas volver a ti y estar en paz contigo misma, ya ganaste.
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