En el ambiente vibrante del Abierto Mexicano de Tenis, la gastronomía y la hospitalidad juegan un papel de suma importancia. y una de las estrellas que nos da gusto ver cada año es al Chef Carlos Gaytán, el primer mexicano en obtener una estrella Michelin. Invitado por Grupo Mundo Imperial, Gaytán participa en la propuesta gastronómica del torneo, llevando a Acapulco una cocina que combina técnica internacional con raíces profundamente mexicanas. En esta conversación, el chef nos habla sobre la disciplina que comparten el tenis y la alta cocina, la emoción de ver a Acapulco recuperarse tras el paso del huracán Otis y su deseo de seguir impulsando la riqueza culinaria de Guerrero hacia el mundo, esto fue lo que nos contó:

¿Qué comparación tiene el tenis con la gastronomía?
Para llegar a una cocina, a una gastronomía de alto nivel, tienes que tener mucha pasión y mucha dedicación. Se requiere mucho de tu tiempo, tienes que invertir gran parte de tu tiempo en la cocina, siempre tienes que estar enfocado para que todo te salga bien y creo que es algo que ambas disciplinas comparten.
¿Cómo has visto esta recuperación de un destino tan importante para México como lo es Acapulco?
Mira, me ha tocado ver casi todo, y eso me da mucho gusto. Recuerdo cuando vine después de Otis. Llegué el tercer día que pasó y me rompió el corazón ver cómo no había una sola ventana. Entendía cómo se había caído todo, los árboles emblemáticos que Acapulco tenía por allá, por el centro, por el Parque Papagayo, y cómo los había tumbado. No había ni una zona que estuviera bien. Entonces, verlo ya recuperado, simplemente ver las avenidas, es como decir: ya volvió a la normalidad, y eso me da mucho gusto.
¿Cómo se diseña una experiencia gastronómica para la magnitud del Abierto Mexicano de Tenis?
Mira, este año estoy participando con un food court donde están varios chefs. Y simplemente quieres, para empezar, que tu comida esté aplicada para darle la experiencia y que sea al nivel que estamos aquí. Viene gente muy importante, gente de medios, gente que busca experiencias, entonces quieres estar a ese nivel.
Segundo, quieres algo que sea buenísimo, pero también fácil de comer. Que no tengas que complicarte demasiado. Que puedas comer con tenedor cuando estás caminando o sentado, o incluso usar tus manos. Eso es súper importante. Y que puedan regresar por más. También los jugadores pueden probar cosas de ahí y seguir esa experiencia.

Gran parte de tu carrera como chef también la has hecho en el extranjero, como migrante. Obviamente te has llevado mucha parte de México para allá. Pero, por ejemplo, ¿qué influencias has tenido de esas experiencias fuera del país y cómo las traes ahora a Mundo Imperial?
Sí, yo creo que siempre he sido muy conocido por eso. De un plato tradicional yo siempre le doy la vuelta. Trato de hacer una fusión que sea extraordinaria. Si voy a hacer un platillo, que sea a mi modo, que la gente se sorprenda, no hacerlo solo por hacerlo.
Por ejemplo, ahora traigo los camarones cucaracha. En Estados Unidos no comen el camarón con cáscara. Entonces hago un mix de agua mineral con masa, y queda una capa muy delgada, muy crujiente. Eso representa para mí como el show del camarón. Y la salsa básicamente es una beurre blanc con chile, que tiene su mantequilla. Es espectacular: lo comes y quieres más. Entonces traigo toda esa secuencia que he aprendido por fuera y la aplicó para levantar más los sabores.
¿Qué es lo que te motiva a estar en este tipo de eventos, a seguir en México y compartir tus platillos con el público?
Sí, mira, el propósito aquí en Acapulco o en Guerrero es justo eso que mencionas. Después de haber conquistado una estrella Michelin, para mí es darle de regalo a mi pueblo una estrella. Estamos abriendo un restaurante y ese es mi sueño: poder alcanzar una estrella Michelin en Guerrero y dársela a mi pueblo.
Creo que elevar la gastronomía guerrerense y enseñarla al mundo es algo muy bello y muy importante porque no se habla mucho de la gastronomía de Guerrero y es muy rica. Puedes estar tú por tú con cualquier otra gastronomía del país. Para mí es muy importante sacarla y enseñarla, que la gente la conozca y se enamore de ella.
¿Qué te hace sentir orgulloso de Guerrero?
Mira, Guerrero es un estado increíble. Su cultura es muy bonita. La gastronomía, sus ingredientes, son increíbles. El mar que tenemos es bellísimo. Las ciudades que tenemos, como Taxco o Acapulco, y muchas ciudades pequeñas que son muy bonitas y emblemáticas, de las que la gente se puede enamorar. Los mercados son espectaculares, acompañados de la cultura del mezcal y todo eso en Guerrero es increíble.
¿Qué significa para ti formar parte de esta experiencia, tanto del Abierto como de la hospitalidad de Mundo Imperial?
Cada vez que vengo siempre prometo que voy a salir a jugar cuando llegué a Chicago, pero no lo hago. Siempre estoy bien ocupado y nunca tengo tiempo para mí. Entonces me encanta venir y disfrutar. Me da risa que cuando los veo jugar me meto tanto en el partido que empiezo a decir: tienes que tirar la pelota a este lado para que hagas el punto. Y de repente lo hacen, entonces digo: perdón, ya ves que te lo dije.
Entonces siento que le entiendo muy bien al juego, aunque desde arriba es diferente que estar abajo. Pero me encanta, ojalá un día sí pueda jugar más.

¿Cuál es tu parte favorita de venir aquí a Acapulco al Abierto Mexicano de Tenis?
Sabes que me gusta todo, pero lo que más me encanta hacer es que siempre que estoy en México ando comiendo. Yo creo que una de las cosas que más me apasiona es hacer tiempo para investigar, comer, probar y llevar ideas frescas a donde quiera que vaya.
Y un poco hacia el futuro: ¿cómo te gustaría que siguiera creciendo esta relación con Mundo Imperial aquí en México?
Siempre son cosas gratas, que ellos cuenten con uno y vean que a uno le gusta hacer cosas diferentes. Que crean en uno y en esa filosofía que puede aportar a todo esto. Eso es lo que a mí me encanta cuando vengo aquí.
Si tuvieras que describir esta edición del Abierto Mexicano de Tenis en un sabor, un ingrediente o un platillo, ¿cuál sería?
Serían los dátiles, porque tienen algo dulce, algo crujiente y algo que te queda para recordarlo de por vida. Estos eventos, lo que está pasando aquí ahora mismo, es algo espectacular. Es igual que cuando la gente prueba todos estos sabores.
Deja un comentario