Estrenada en México a principios de febrero, Heated Rivarly es la historia que sigue a Ilya y Shane, dos jugadores de hockey que públicamente son rivales, pero en secreto son amantes.
En los primeros episodios podemos ser testigos de cómo la química que existe entre los protagonistas de esta historia es lo único que los une entre encuentros casuales y una conversación por mensajes con nombres falsos para no ser descubiertos, pero conforme avanza la trama, vemos cómo ambos comienzan a conectar desde otro lugar, uno más sentimental.

El miedo: otro protagonista de Heated Rivalry
Debo confesar que me costó empatizar con ellos, más cuando a mitad de la serie conocemos a Hunter, personaje secundario que en un solo capítulo consigue contar toda su historia y generar mucho más empatía. La razón: este otro personaje se muestra más abierto, vulnerable y sin miedo a expresar sus sentimientos, aún haciéndolo en un círculo pequeño.
Eventualmente, los sucesos que van aconteciendo orillan a Ilya y Shane a un lugar en el que finalmente se pueden expresar y conectar con total honestidad y vulnerabilidad, reconociendo sentimientos, dudas, inseguridades y un deseo en concreto: amar sin tener miedo.
Y es que el miedo que experimentan ambos personajes no solo es ante la posibilidad de que los demás conozcan su verdad, sino que de su mano podemos ser testigos del miedo que muchas veces sentimos los seres humanos cuando nos enamoramos. Entonces sí, el miedo se convierte en otro protagonista, y no solo de esta historia sino de la de muchas personas.

Lo que pensé mientras veía Heated Rivalry
Lo cierto es que comencé a ver la serie sin saber más al respecto, simplemente teniendo en mente que era la historia gay del momento. Y aunque como lo dije previamente, durante los primeros capítulos me costó conectar con los protagonistas de la misma, conforme avanzaba la trama fui empatizando con ellos y sus contextos. Entonces recordé aquellos sentimientos del primer amor, así como con los miedos e inseguridades, no solo de presentarme ante el mundo como un hombre gay, sino ante la vulnerabilidad de estar y compartir con alguien más. Y ante todo, conecté con ese deseo de amar sin miedo y sin tener certeza de lo que fuera a pasar. Porque si algo hemos aprendido es que en el amor no es certezas, sólo posibilidades, y que si no se llega a dar, quizá vamos a llorar y nos vamos a decepcionar, pero la vida seguirá y muy probablemente volveremos a amar.
Y es que aunque la trama se sitúa aproximadamente entre 10 y 20 años en el pasado, si algo queda claro al ver Heated Rivalry es que hay sentimientos que son universales y atemporales.

Heated Rivalry, un amor universal
Heated Rivalry abre el diálogo sobre la necesidad de conectar con nuestras emociones, de expresarnos libremente y de amar sin miedo, y no solo en un sentido romántico sino desde el lado más humano. También expone las limitaciones a las que podemos enfrentarnos estando inmersos en entornos en los que no nos sentimos del todo cómodos siendo nosotros mismos.
Finalmente, así como el miedo puede resultar un factor fundamental para querer evitar sentir y escapar, Heated Rivarly confirma que también lo es el amor, aquel que en esta historia consigue romper la barrera del tiempo, la distancia y el idioma hasta vivir ese final feliz de cuento y ese amor bonito que todos merecemos.
Todos los capítulos de Heated Rivarly ya están disponible en HBO Max.