Reimaginar los clásicos, enaltecer el legado y confirmar su maestría en alta joyería y relojería son algunas de las cosas que domina Tiffany & Co.
Más de 150 años han pasado desde que la firma neoyorquina incursionó en el arte del esmalte en la década de 1870. Desde entonces simplemente se han dedicado a reimaginar y enaltecer aquel que hoy es uno de sus grandes legados.


Legado creativo de alta relojería
Bajo esta premisa se presentar el reloj Enamel, una creación que rinde homenaje y reinterpreta el legado creativo de Jean Schlumberger a través de su universo de relojería.
La nueva colección, que debuta en tres versiones, se inspira en la icónica colección de joyería homónima diseñada por Schlumberger en 1962.

El diseño de Enamel
Su carátula engastada con diamantes está enmarcada por un anillo giratorio de esmalte paillonné Tiffany Blue® o esmalte blanco, acompañado del característico motivo de punto cruz en oro amarillo de 18 quilates.
Producido en cantidades limitadas, el reloj se presenta en una caja de 36 mm elaborada en oro blanco o amarillo de 18 quilates.
Es así como una vez más, Tiffany & Co. reafirma el diálogo que ha consolidado entre artesanía, diseño y herencia que define a la Casa.