El Australian Open 2026 vuelve a marcar el inicio del calendario grande del tenis mundial y lo hace con una edición que promete espectáculo dentro y fuera de la cancha. Melbourne se prepara para recibir a las mayores figuras del circuito en un torneo que no solo abre la temporada de Grand Slams, sino que suele definir el pulso competitivo del año.
El Australian Open 2026 se disputa del 18 de enero al 1 de febrero en Melbourne Park, Australia, su sede tradicional. Con sus pistas de superficie dura y un clima exigente, el torneo pone a prueba tanto la resistencia física como la fortaleza mental de los jugadores desde las primeras rondas.

Una bolsa de premios histórica
Esta edición rompe récords. La bolsa total de premios alcanza los 111.5 millones de dólares australianos (alrededor de 75 millones de dólares estadounidenses), la cifra más alta en la historia del torneo y un aumento del 16 % respecto a 2025.
Los campeones individuales, tanto en la rama varonil como femenil, reciben 4.15 millones de dólares australianos, lo que representa un incremento del 19 %. El subcampeón se lleva 2.15 millones, mientras que los semifinalistas obtienen 1.25 millones y los cuartofinalistas 750 mil. Incluso las rondas clasificatorias registran aumentos significativos, reflejando un esfuerzo por fortalecer la base del circuito profesional. Todos los jugadores, en singles y dobles, reciben al menos un 10 % más que en la edición anterior.

Un torneo que marca el rumbo de la temporada
El Australian Open es la primera gran cita del año y suele ser un termómetro claro de quiénes llegan mejor preparados para competir por los otros tres Grand Slams: Roland Garros, Wimbledon y el US Open. Además, forma parte del llamado Australian swing, una serie de torneos previos que sirven como laboratorio competitivo para jugadores ATP y WTA.
La experiencia para los fans
Más allá del tenis, el AO26 apuesta fuerte por la experiencia del aficionado. Hay paquetes especiales y dinámicas como sorteos y experiencias premium que incluyen entradas a la final, encuentros con leyendas del tenis y recuerdos firmados. Melbourne Park se transforma durante dos semanas en un punto de encuentro entre deporte, entretenimiento y cultura.
Favoritos en el cuadro masculino
Jannik Sinner parte como el hombre a vencer. Defensor del título y con un juego que se adapta perfectamente a la pista dura, su regularidad y madurez competitiva lo colocan como el gran favorito en Melbourne.
Carlos Alcaraz llega con la presión y la ambición de seguir ampliando su legado. Aunque Australia no ha sido su torneo más fuerte, su explosividad y evolución en superficies duras lo convierten en una amenaza real, especialmente si encuentra ritmo desde las primeras rondas.
Novak Djokovic, con diez títulos en Australia, nunca puede descartarse. A pesar de su veteranía, su historia en Melbourne Park pesa, y si el cuadro se abre, su experiencia en partidos largos puede marcar la diferencia.

Contendientes y posibles sorpresas
Alexander Zverev, finalista en ediciones recientes, es uno de los nombres sólidos que puede dar el salto definitivo si mantiene consistencia mental.
Daniil Medvedev, habitual protagonista en pista dura, sigue siendo un rival incómodo para cualquiera.
Ben Shelton, joven y potente, aparece como outsider capaz de romper pronósticos si mantiene regularidad en partidos largos.

Favoritas en el cuadro femenino
En la WTA, Aryna Sabalenka se perfila como la principal favorita. Su dominio en Melbourne y su potencia desde el fondo de la cancha la colocan como la rival a vencer.
Iga Swiatek sigue siendo una candidata natural por su talento y disciplina, aunque Australia ha sido un terreno más desafiante para ella.
Coco Gauff llega en ascenso, con un juego cada vez más completo y una fortaleza física notable.
Elena Rybakina, con uno de los mejores servicios del circuito, puede capitalizar su estilo si logra encadenar buenas sensaciones desde el inicio.
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