“Hay gente que nace con un don tan fuerte por la música que logra rasgar el velo entre la vida y la muerte”.
Con una producción perfectamente bien lograda que en solo un par de escenas nos transporta en el tiempo a un Estados Unidos de 1930, Sinners cuenta una historia inmersa en una guerra de clases sociales, acompañada de la música de la época y una gran necesidad por formar comunidad.
Debo aceptar que comencé a ver la película sin saber lo que me esperaba y fue a los pocos minutos que supe que se trataba de una de suspenso y uno que otro susto, pero con mucha acción y una trama llena de drama, la cual me atrapó.

Sinners sin spoilers
Sinners cuenta la historia de unos gemelos (ambos interpretados por Michael B Jordan) que luego de haber migrado a Chicago para ganar dinero, vuelven al pueblo que los vio nacer con el deseo de abrir un bar en el que puedan convivir en comunidad. Así se reencuentran con Sam, su primo que siendo hijo de un pastor busca alejarse de la iglesia y vivir de la música y junto a ellos y la próxima apertura del bar, podrá cumplir su sueño. Sin embargo, durante la noche de apertura del lugar llega el mal, encarnado por un trío que también busca crear comunidad, pero de una forma poco particular y con mucha sangre de por medio.

La música, su gran protagonista
En el filme nominado a diversos premios en esta temporada, la música juega un papel fundamental, tomando en cuenta que la historia se desarrolla en los años 30, una década después de que el Blues se popularizara por parte de la comunidad afroamericana del sur de Estados Unidos.
De esta manera y en este largometraje se habla de la música como ese agente que une a la gente y que crea comunidad, pero que también puede atraer al mal. Asimismo, en esta historia, la música es otra gran protagonista que no solo está presente en cada escena sino que la complementa a la perfección.
Bajo esta premisa, hay una escena que lo vale todo: un momento en el que Sam comienza a tocar una canción de Blues que rápidamente se convierte en toda una experiencia sensorial yendo más allá del género y romiendo con la barrera del tiempo. Un momento simplemente perfecto que retrata cómo el arte no conoce límites cuando se comparte y se comunica de una buena manera.

Con un gran diseño de producción y excelente ambientación; un diseño de vestuario, maquillaje y peinado adecuado; y una historia original que resulta muy llamativa, el filme escrito y dirigido por Ryan Coogler es hoy una de las favoritas en la temporada de premios (con 17 nominaciones a los Critics Choice) y luego de haberla visto, celebro todos los reconocimientos que pueda ganar.
Sinners está disponible en HBO Max.