El arte de lo hecho a mano va más allá de la técnica, se trata de un legado de excelencia y calidad que enaltece el trabajo artesanal.
Al respecto, Hanson recuerda que su verdadera esencia nace de un lugar muy íntimo, profundo y auténtico: las manos que construyen cada pieza. Manos que no aprendieron su oficio en los libros, sino en la repetición, la paciencia y el respeto.


Hanson, un legado centenario
Desde 1937, el taller de Hanson ha sido el espacio donde la tradición se transmite a través del tacto. Allí, los artesanos trabajan sin prisa, puntada tras puntada, construyendo no solo prendas, sino historias que se narran con detalles. Cada abrigo, cada bolso y cada acabado lleva en sí la memoria de quienes comenzaron este camino y de quienes lo han perfeccionado durante seis generaciones. La materia se convierte en tradición, y la tradición en legado.
En una industria donde el lujo suele asociarse con exclusividad y tendencia, el trabajo artesanal lo redefine. Hoy el verdadero lujo es la calidad, lo hecho a mano y el legado que pasa no solo de generación en generación sino de mano en mano.

Pieles para la época y para la vida entera
La propuesta de diseño de Hanson nace justamente de ese diálogo entre manos expertas y visión contemporánea. Es en ese encuentro donde la piel se transforma en arte: bordados conceptuales, cortes exactos y acabados que respetan tanto la historia como la innovación.
En estas fechas, Hanson abre sus puertas a quienes buscan un obsequio que honre el trabajo artesanal, la calidad y la belleza de lo bien hecho. Una pieza pensada para acompañar, proteger y convertirse en parte de los recuerdos más significativos.