Alguien me dijo una vez que el nuevo lujo es el tiempo. Es poder darnos espacios para nosotros mismos, es poder desconectarnos, viajar, descubrir y disfrutar del mundo, alejarnos de la rutina y adentrarnos en la naturaleza.
Ahora escuché hablar del lujo descalzo, aquel que nos invita no solo a experimentar lo antes mencionado sino a poner los pies en la tierra y ser un poco más humanos.
Claro que la comodidad lo es todo, que nos gusta consentirnos, viajando y recorriendo el mundo, pero hoy, la vida misma nos invita a vivirla de una forma distinta: una más terrenal.

Islas de Tahití, referentes del lujo descalzo
Bajo esta premisa, apoyada por la tendencia del ecoturismo, las Islas de Tahití nos invitan a experimentar todo lo antes mencionado como nunca antes.
En este territorio de lagunas turquesas infinitas, montañas volcánicas cubiertas de selva, aromas a vainilla y flores de tiare, el lujo no se ostenta: se siente, se respira y se experimenta desde el primer instante.

Viajar a Tahiti es más accesible de lo que muchos imaginan
Con una escala desde México es posible llegar a Papeete con facilidad, permitiendo a los viajeros comenzar su aventura en menos tiempo y con un nivel de comodidad que marca la pauta del viaje desde el inicio.
Desde la capital, se despliega una red fluida de traslados marítimos y aéreos que conecta con islas legendarias como Moorea, Bora Bora, Taha’a y Huahine. En cada una, se encuentran propiedades cuidadosamente diseñadas para diferentes estilos de viajeros: hoteles boutique de 3 estrellas con encanto local, resorts 4 estrellas frente a lagunas transparentes, complejos 5 estrellas de renombre internacional y residencias privadas ideales para quienes buscan el nivel máximo de privacidad.

El encanto de Tahití
Paseos en canoas tradicionales, excursiones entre jardines de coral, paisajes inigualables frente a una gran riqueza natural, gastronomía que promete sorprender y alojamientos del mejor nivel. Tahití es exclusividad, naturaleza y bienestar en su forma más pura: un refugio perfecto para quienes buscan reconectar consigo mismos y celebrar la belleza del mundo en su máxima expresión.